Día 3- De Blönduósbær al lago Myvatn. Goðafoss nevada es mágica.

¡¡Primera noche en Islandia superada!! Vamos a por el segundo día de este roadtrip. Desde YA digo que puede que sea el qué mas nos caló en el corazón. Goðafoss completamente nevado es pura magia y no lo olvidaremos nunca. Antes de nada y por si has aparecido aquí por casualidad: ya hemos publicado un post muy completo con información que te ayudara a preparar tu viaje a Islandia, así como los 2 días anteriores a este. Te recomiendo que vayas al post inicial para no perderte nada. 


¡Venga! nos ponemos en marcha tras desayunar y hacer unas cuantas fotos a los alrededores de nuestra cabaña. Todo estaba nevado y la estampa era preciosa. Acababa de empezar el día y ya estábamos diciendo: “jo, que guay, que suerte verla así”.  Al igual que ayer nos levantamos antes del amanecer para comerle km a la ruta, hoy teníamos por delante 340km hasta nuestro alojamiento en el Lago Myvatn.

Y por suerte vimos salir el sol desde un lugar increíble a pie de carretera. En concreto es el monumento a Stephan G. En plena Ring Road. Un mirador con un monumento de piedra en el centro de un valle desde donde vimos como los primeros rayos del sol se colaban entre las montañas y nos iluminaban con intensidad. Así se empieza un día, viendo un amanecer potente, de los que vuelven el cielo naranja y te ciegan, pero que también te cargan las pilas a tope. En este monumento no hay nada mas que un aparcamiento con bonitas vistas. (parada de 10 minutos)

Seguimos en coche hasta nuestra primera parada. Viðimyrarkirkja, o como las llamábamos Carmen y yo: “casapraos”. Es una de las famosas iglesias de construcción vikinga con turba en el techo. Al llegar vimos que estaba cerrada la propiedad por una valla chiquitita, pero fuimos legales y la vimos a unos metros de distancia por fuera. Usan la turba como aislante natural contra  el frío. Se aparca en frente, junto al río. Horario: de 9 a 18 en temporada alta y de 10 a 16 en temporada baja . Precio: no lo recordamos, pero era simbólico. (Parada de 10 minutos)

Continuamos por la carretera secundaria 75 en dirección al museo de Glaumbær pero volvimos a pararnos. Una vez mas el paisaje era tan bonito que sientes la necesidad imperiosa de parar el coche, bajarte, admirarlo y guardártelo para ti. Además a pie de carretera había una granja que tenia pastando caballos típicos  islandeses y a eso si que no nos resistimos.

Nos acercamos con mucho cuidado, en silencio para que no se perturbasen. No vamos a mentir, verlos tan cerca con aquella luz fue una delicia, pero no dejábamos de pensar que tenían mala suerte. El pasto en esa zona esta cubierto de nieve y les costaba desenterrarlo para comer. Verlos todos juntos en una esquina para guardar calor mientras dormían nos dejó con un sentimiento agridulce. Si en otra vida escoges ser caballo en Islandia recuerda que sea en el Sur, allí viven mejor mas meses. Después de acariciar sus lomos  congelados y darles pasto que crecía fuera de su cerco seguimos nuestro camino. (Parada de 15 minutos)

Ahora sí llegamos al museo de Glaumbær. Es un conjunto de casitas-museo que también estaba cerrado porque era muy temprano. Lo vimos por fuera con total tranquilidad, solos, apoyando las manos en los cristales de las casitas para ver el interior.  Estas  casas son un museo etnográfico y a escasos metros también está la iglesia del pueblo. Se puede ir desde el mismo aparcamiento. Llevábamos una mañana perfecta y para rematar comenzó a nevar ligeramente e hizo que la experiencia fuera aún mejor. La luz dorada y la nieve son una pareja perfecta en Islandia. En el propio parking hay Wc y se encuentra abierto aunque el museo este cerrado. Horario: 9 a 18 temporada alta, de 10 a 16 temporada baja. Precio: 1700isk. ( Parada de 40 minutos)

Después de unos km volvimos a parar, sí, otra vez por el paisaje. Era tan tan bonito  que paramos  a contemplarlo y aprovechamos a tomarnos  un café con galletitas dentro del coche para disfrutar de las vistas por un rato. No sabemos si verlo sin nieve es igual de impresionante, pero tal cual lo vimos nosotros era de película. (Parada de 15 minutos)

Pueblo de Akureyri. En este pueblito pesquero paramos para hacer una pequeña compra en el supermercado Bonus. Ya contamos en el post especial de Comer en Islandia  que son una de las cadenas mas baratas. Aprovechamos a comer en el propio parking.

Mientras hacíamos la compra nevó fuerte. Esa nieve se sumó  a toda la que había  y la estampa del muelle con los barcos cubiertos y carámbanos en las velas fue de postal navideña al mas puro estilo nórdico. Había tanta nieve en la orilla de la carretera que no podíamos salirnos de las rodadas para no quedarnos  atascados.  Si quieres ir a avistar ballenas este es uno de los pueblos desde donde zarpan las embarcaciones. Nosotros no lo hicimos por 2 motivos. El primero el precio, es bastante caro. Y el segundo, porque no es seguro que lo logres y cada vez cuesta mas verlas por el cambio climático.

Goðafoss también  llamada Cascada de los Dioses fue nuestra siguiente parada. Llegamos al parking que hay a 200 metros de la gran cascada. Esta claramente indicado y a 500 metros hay Wc. Caminamos por un sendero en la nieve hasta llegar al borde, pero aquí la capa superaba los 40cm. Cuando llegamos había  unas 15 personas y un silencio absoluto. Solo se oía el agua caer con fuerza. Allí pensábamos que los primeros hombres islandeses no podían haber escogido un lugar mejor para forjar sus tradiciones y creencias paganas.

La visión  desde este punto esta genial, pero nosotros sabíamos que  al otro lado de la cascada hay otro mirador y decidimos ir. Volvimos al coche, salimos a la carretera general  y unos metros mas allá volvimos a aparcar. Al parking  de este mirador  se entra por el mismo camino  que a la cafetería y la gasolinera,  solo que se continúa por la derecha 100 metros mas.

Siguiendo río arriba llegamos a una primer cascada, Geitafoss. Es mas pequeña, pero también  bonita. Dando un paseo de 10 minutos llegamos al mirador. Estábamos  solos, pero solos del todo. Aquí el silencio solo lo rompía el castañeo de nuestros dientes. Comenzó  a nevar fuerte. Los trapinos de nieve nos cubrían  las chaquetas, el frío  en las manos para hacer las fotos era horrible, temblábamos cada vez mas, pero allí  seguíamos, inamovibles, disfrutando del momento  y del paisaje. Nos quedamos  sonrientes un buen rato y el paseo de vuelta lo hicimos en pareja como cuando paseas por un parque, despacito, sin hablar, cogidos de la mano pensando en si habría algo mejor que aquel momento.


En todos los viajes existe “EL MOMENTO”…

si tenemos que  quedarnos  con uno de este viaje  es sin duda  este.  Vivimos lo que nosotros soñábamos cuando pensábamos en viajar a Islandia en Noviembre. Me repito mas que el ajo, lo sé, SOMOS MUY AFORTUNADOS por vivir momentos así. Y no es que lo digamos solo nosotros, es que Carmen y Ramón sintieron lo mismo. Y que 4 personas que viajan juntas por primera vez, que conocen lugares diferentes en el mundo y han experimentado diferentes sensaciones y vivido otras aventuras no duden y tengan mas que claro que este fue el momentazo del viaje creo que deja claro que tuvo que serlo. Quizá la cascada de los Dioses tiene algún poder sobrenatural que te atrapa, por algo la elegirían a ella.


En los viajes no sale todo como planeas…

Cascada de Aldeyjarfoss. Primer objetivo fallido del viaje. Después  de recorrer el 90% de la distancia a la cascada decidimos no continuar. La carretera cada vez tenía  mas nieve y pese a ir en el 4×4 no lo veíamos seguro. Dudamos en si recorrer los 2km que quedaban a pie porque nos daba rabia estar tan cerca y no verla, pero aplicando la lógica pensamos que pronto sería de noche, había ventisca y cero cobertura, osea, no era buena idea.

Susto en la carretera…

Justo deshaciendo el camino andado  nos llevamos un buen susto con el coche. Para dejar que pasara un tractor que venía  enfrente nos salimos de las rodadas  que había  en la nieve y caímos con el coche al campo. Recorrimos la cuneta sin ver nada completamente  tapados por la nieve.

Este fue el golpe de suerte del viaje por varios motivos. Obvio que el primero fue que  no nos pasó nada.  El segundo que en esos metros de cuneta no había  rocas contra las que impactar  de frente y el coche no sufrió  ningún desperfecto. Y el tercero que  el vehículo  que venía  enfrente era un tractor y en apenas 3 minutos nos sacó de la cuneta usando una cuerda “salvaturistas” que llevaban a mano. Total que  por suerte  todo quedó en un susto. Aprovecho para recalcar la importancia  de llevar un buen vehículo con  buenas  ruedas como nosotros si necesitas mas info leete el post donde te explicamos qué coche elegir en cada época del año.


Momento relax al final del día…

Como no pasó  nada seguimos nuestros planes. Fuimos al alojamiento a hacer el check in. De nuevo nos ofrecieron gratuitamente una cabaña mejor respecto a la que  habíamos reservado. Como dijimos en el post de los alojamientos de este viaje esta cabaña estaba  prácticamente  nueva y es muy recomendable.

La zona en la que nos alojamos es el Lago Myvatn. Lo vimos al anochecer y ya prometía sorprendernos al día siguiente. Como era temprano aprovechamos a hacer algo que al menos tienes que hacer una vez en tu viaje a Islandia, ¡Ir a unas pozas termales!

Escogimos las pozas termales de Myvatn. Nombre oficial Myvatn nature baths.  El coche se deja en la puerta de las pozas. Se accede a los vestuarios tras pagar la entrada en la recepción. Nos costó  para los cuatro 127€. Dentro comenzamos por el baño turco para aclimatar y calentar el cuerpo. Después nos armamos de valor para echar una carrera hasta la laguna geotérmica. La poza es muy grande, en realidad son 2 unidas por unas escaleras. Hay zonas templadas  y otras que  queman, te lo vas encontrando de la que  nadas. Debíamos ser  20 personas en total. Se estaba de lujo porque no da sensación  de llenazo o agobio.

(esta foto no es nuestra, es la propia web de los baños)

Es menos turística  que la famosa Blue Lagoon y eso se traduce en mayor tranquilidad y en precios mas baratos. No hay limite de tiempo, pero tras 1 hora a remojo buscando el agua caliente por la laguna nos fuimos a las duchas y volvimos a la cabaña. (Parada 1,5 horas) Horario:en verano de 9h a 24.00. De Octubre a Abril de 12 a 22.00h. Precio:4200isk/persona


Al llegar nos sentamos en el sofá los 4 a comer gocherías varias y a tomarnos lo que pensábamos que iban a ser “cervezas islandesas”. Resultaron ser unos refrescos horrorosos. El sofá estaba situado frente a un gran ventanal y aunque estuvimos de cháchara y risas todos teníamos un ojo puesto en el cielo. Deseábamos ver auroras para acabar el día por todo lo alto. Pese a que la localización  era barbara, no vimos auroras boreales porque  nevó  toda la noche.

Seguir leyendo Día 4….

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6 pensamientos en “Día 3- De Blönduósbær al lago Myvatn. Goðafoss nevada es mágica.

  1. Es que la verdad no veo en su web un lugar donde reservar como en Blue Lagoon, tengo que investigar porque igual solo se venden allí! Qué frío se debe pasar… para estar en el agua hasta el cuello y no moverse jiji

    • Hola Aida, fue sobre la marcha. No había mucha gente porque fuimos por la noche y es muy grande. No obstante ante la duda, ¡Reserva! No pierdes nada, como mucho tener que cambiar la hora. Que la fuerza te acompañe jijij porque vas a flipar con el frío pero a gozar con lo calentita que está el agua.

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