Día 7- De Vík í Mýrdal a Reykholt. El día de las cascadas y la playa negra de Reynisfjara

Hoy es el día de los contrastes. Pasamos de la playa negra de Reynisfjara al glaciar de Sólheimajökull. De caminar a pie de costa a subirnos a los acantilados con mejores vistas. De estar tristes porque el viaje va llegando a su fin a la energía y el entusiasmo de pisar lugares únicos en el planeta Tierra. 

 Playa Reynisfjara

Como dijimos en el post anterior la primer visita del día tenía nombre y apellidos. Y no podía ser otra que la playa negra de Reynisfjara. Dejamos el coche en el parking y nos disfrazamos mas de lo habitual. Hoy llovía fuerte así que tocaba ponerse encima de las mil capas de ropa los ponchos o chubasqueros. Vamos que íbamos hechos un cuadro. Nosotros te aconsejamos llevar un chubasquero un par de tallas mayor a la que usas para poder ponerlo cómodamente encima de los abrigos. En cambio no os aconsejamos llevar poncho, porque hace mucho viento y te acabas mojando igual de la que el poncho vuela a su antojo.

Dicho esto, que sepas que solo llovió 1 minuto desde que nos bajamos del coche. Fue un golpe de suerte poder disfrutar de esta bella playa sin lluvia. Los islandeses dicen que si no te gusta el tiempo que hace solo tienes que esperar 5 minutos, ¡¡y es cierto!!. Como dejo de llover todos corrimos a hacer fotos.

Nosotros llegamos al amanecer y la luz del sol comenzó a colarse entre las nubes que se iban dispersando. Justo se colaban los rayos a través de los 3 troles. Sí, lees bien, 3 troles. Islandia es un país muy rico en mitología y un buen ejemplo son las 3 grandes columnas de basalto que hay en mitad de la mar. Para ellos son troles y se llaman Reynisdrangur. Cuenta la leyenda que los 3 troles trataban de arrastrar un navío de 3 palos a la costa y durante la batalla se quedaron petrificados al ser sorprendidos por la luz del día.

Aunque lo que mas llama la atención son las columnas de basalto de 66 metros de alto que forman la pared del acantilado.  Esto es el resultado de la última erupción volcánica que hubo en la era de la glaciación. Si paseas por la orilla veras cuevas, grietas y mas columnas pequeñas que se erosionaron con el oleaje. Forman una pequeña escalinata a la que no puedes evitar subir.

Ojito a esta bella playa porque es tan bella como traicionera. Ya se ha cobrado la vida de algún turista despistado. Tiene una corriente fortísima que no te deja salir y por eso esta prohibido el baño. Parada de 40 minutos


Zona de  Dyrhólaey

Playa Kirkjufjara

Al lado opuesto de donde estábamos hace unos minutos. Fuimos en coche ya que no se puede acceder caminando desde la playa anterior porque la atraviesa la mar. Siguiendo las indicaciones del Gps llegamos a un cruce que señalizaba a un lado la playa y al otro el faro. Empezamos por la playa. Llegamos al aparcamiento que esta en lo alto. Una vez allí fuimos hacia la izquierda por un sendero para llegar al mirador desde donde ves esta playa y Reynisfjara. Se llega en un par de minutos a pie. Esta playa esta considerada una de las 10 mejores playas de arena negra del mundo.

Después al volver al aparcamiento tomamos el camino de la derecha que te lleva a otro mirador y desde allí ves perfectamente los acantilados de basalto. Parada de 15 minutos

Faro de Dyrhólaey

Volvimos al cruce que mencionamos anteriormente en la carretera 218 y subimos por una carretera en cuesta y muy serpenteante. Subes mucho en pocos metros, en concreto, a 350metros de altura. Si no llevas un 4×4 igual te cuesta un poco bastante subir, mucha gente lo acaba haciendo andando.

Dejamos el coche en el aparcamiento y caminamos un par de minutos hacia el Faro. Ya sabéis que es uno de nuestros fetiches viajeros, nos encanta ir a ver faros del mundo. Y este era muy nuevo y coquetin,¡¡ nooooo es broma!! era un morrillo de hormigón feo como el solo que hoy en día es una casa rural ya que el faro es autónomo. Pero lo grandioso de este lugar no es el faro, ¡¡son las vistas!!

Arco de Dyrhólaey

Una vez dejas atrás el faro y te arrimas al precipicio veras el famoso Arco de Dyrhólaey. Mide 120 metros y da nombre a esta zona, ya que Dyrhólaey significa “Isla del Arco en la colina”. Resulta que esto era una isla que ahora se encuentra unida a la Isla de Islandia debido a la sedimentación y los manglares.  Justo delante hay unas pequeñas formaciones rocosas conocidas como Tröllatönn (dientes de los trolls) porque los navíos se veían arrastrados hasta la boca del arco y encallaban en las tempestades.

Acantilados de película

Si sigues dando la vuelta al faro veras una pared vertical de 350 metros de altura que cobija a cientos por no decir miles de gaviotas árticas y dependiendo de si es temporada, también a Frailecillos. Nosotros no los vimos, ya habían partido hacia zonas mas cálidas a finales de verano. Aun así ver a las pequeñas gaviotas planear para buscar la corriente de aire perfecta que les permita posarse en tierra es todo un espectáculo. Estaba lleno de fotógrafos profesionales buscando la foto perfecta. Era tan bonito que cuando me di cuenta todos estaban en el coche muertos de frío y yo me había quedado sola temblando, pero embelesada viéndolos volar.  Parada en total 30 minutos


Hoy sí, hoy caminamos por el Glaciar

No podíamos irnos de Islandia sin caminar un poquitín por un glaciar, en concreto lo hicimos por el Glaciar Sólheimajökull. Se le conoce como el Glaciar Negro, pronto supimos por qué.

De la que vas por la carretera 1 hay que desviarse a la derecha a la carretera 221 que es la que te lleva hasta el parking. Dejamos el coche en el aparcamiento y caminamos siguiendo a mas gente. Poco tardamos en encontrar señales que ponen que acceder es peligroso y que lo haces bajo tu responsabilidad.

Como a 1 kilómetro encontramos otra señal que decía lo mismo y aconsejaba ir con un guía, osea en excursión privada.  Seguimos otro poco y ya llegamos a una señal que prohibía el paso a no ser que estuvieras autorizado (excursiones). También mencionaba que es obligatorio el uso de crampones, piolet y casco.  Aquí nos quedamos. No tenemos ganas ni de que nos multen, ni de morirnos en una cueva de hielo sin que nadie lo sepa. Y con lo que estábamos viendo ya nos valía mas que de sobra.

Estábamos en la base del glaciar y ya pudimos meternos en una pequeña cueva de hielo, ver grietas, trepar un poquillo…etc. Los colores del hielo eran surrealistas. Del azul mas pitufo que puedas imaginar, al blanco mas puro, o al negro absoluto. Los estratos que eran negros se deben a que se mezclo con polvo volcánico cuando se formo el glaciar.

En este punto nos dimos cuenta de que somos realmente afortunados por poder verlo. Pero también tremendamente culpables porque con nuestros actos como humanos estamos acabando con él. Se ve claramente la extensión de la lengua del glaciar y la retracción que ha sufrido estos años. No sabemos cuanto mas durará pero es super impactante. Quizá dentro de 100 años la gente visite Islandia y paseen por una llanura como hacen hoy en muchas partes de Asturias diciendo: “aquí hace años estaba unos de los glaciares mas antiguos de Europa”

La vuelta al coche la hicimos a toda mecha porque empezó a llover con ganas. La pingadura fue épica. Pero nos quedamos con la ropa mojada porque íbamos a ver cascadas. Traducción: mojadura in crescendo.

Por cierto mencionar que en el parking de este glaciar es donde mas empresas de excursiones privadas vimos. Tiempo de parada 1 hora.


Museo folclórico Islandés…

El Museo Skogar es posiblemente uno de los mas grandes de Islandia. Son 6 “casas-prao” osea de las que tienen turba en el tejado y 3 edificios anexos. En ellos hay una colección de 15mil objetos mayoritariamente del s.XIX que ayudan a entender como era la vida en esta región. Sabiendo esto decidimos no entrar ya que nos iba a llevar mínimo 2 horas poder verlo. Y si lo veíamos se nos iba a hacer de noche y no podíamos ver nada mas. Así que lo sacrificamos, pero estamos seguros de que merece mucho la pena. Horario: de junio a agosto de 9 a 18h. Resto del año de 10 a 17h. Precio: 2000isk por persona. Niños menores de 12 gratis.


Comienza la ruta de las cascadas…

Skógafoss fue la primera de varias. Se llega sin complicaciones al parking y tras un breve paseo en llano te encuentras con la gran cascada. Puedes caminar hasta su base y empaparte o subir unos 400 escalones hasta un mirador que permite verla desde la cima. Nosotros aprovechando que ya estábamos mojados fuimos hasta la base y nos acercamos todo lo posible.

A la vuelta tuvimos la gran suerte de que salió un rayín de sol y pudimos observar el famoso arcoiris que se forma en la llanura.

En verano toda esta zona suele estar repleta de campistas y llenísima de gente. A pocos metros del parking hay un restaurante. Parada 30 minutos

 Seljalandsfoss y  Gljúfrabúi fueron la segunda y tercer cascada del día. Llegamos a ellas desviándonos de la Ring Road en la carretera 249. Dejamos el coche en el aparcamiento y PAGAMOS. Lo digo en mayúsculas porque a mucha gente se le “pasa”. No hay revisor, pero si una maquina para pagar por aparcar y contribuir a mantener la zona en buen estado, así como los wc públicos. En el parking hay puestos de comida rápida y cafés.

Seljalandsfoss es la primera que te encuentras. Tiene una curiosidad, y es que puedes seguir un caminito que te lleva al interior de la cascada. Es mejor llegar por el lado derecho de la misma. Nosotros lo vimos un día lluvioso y no tenía tanto encanto como cuando hace sol y se cuelan los rayos a través de la cascada.

Una vez sales de la cascada en lugar de seguir de frente para regresar al parking toma el sendero hacia la derecha. Te llevara a la segunda cascada Gljúfrabúi .  El camino es de aproximadamente 800metros por un barrizal si esta lloviendo.  Cuando llegues solo veras un río salir tras un peñote. Para acceder tienes que atravesar el río por las piedras y llegaras a una zona seca desde donde veras el agua caer.  Es importante que el calzado sea alto e impermeable, ya que lleva bastante cauce.

Después de asomarnos dimos la vuelta temblando de frío. Estábamos tan empapados que no conseguíamos mantener el calor. Una vez en el coche nos cambiamos la ropa, ¡¡ventajas de llevar la maleta a todas partes!! y volvimos a entrar en calor. Parada de 40 minutos


Última parada del día, Gluggafoss

La última de las cascadas que vimos hoy. Se trata de una cascada que cae en varias alturas que en total tiene una caída de 40 metros. Es muy bonita y el sendero es corto desde el parking. También se la conoce como Merkjárfoss. Cuando aparcamos y nos bajamos del coche nos quedamos sin habla, estaba de barro hasta el alma. Al estar lloviendo las carreteras eran un puro patatal. Le hicimos fotos como si hubiéramos logrado algo, o recorrido una etapa durisima de algún rallye.

Después de hacerle varias fotos a la cascada desde cada una de las alturas volvimos al coche para dirigirnos a nuestro alojamiento. No te cuento mucho mas de él otra vez que ya sabes que esta con fotos y todo en el post de los alojamientos de este viaje. Parada de 20minutos


Noche de jacuzzis y de Auroras Boreales

Si te leíste el post de los alojamientos sabrás que en este tiramos la casa por la ventana. Fue el capricho del viaje, queríamos una cabaña con hot tub. De mano pensábamos que eran jacuzzis, pero no. Son bañeras de agua caliente sin burbujas.

Después de cenar y antes de salir a cazar auroras decidimos darnos un baño. Hemos de decir que cuando estas vestido a -8ºc metes un dedín en la bañera y te da la sensación de que esta fría. Por lo que decides desvestirte, salir corriendo y tirarte al agua como si no hubiera un mañana. ¡¡¡¡Cuidadin cuidadinnnnnn!!!! El agua esta que j*de. Te quemas, no lo soportas. Así que tenlo en cuenta y no te metas corriendo para no ponerte a gritar como un cochino y despertar a todos los vecinos en 2km a la redonda.<<< No te aconsejo que te metas si estas solo y sueles tener la tensión baja. Y si vas a meterte llévate un vaso de agua contigo.>>>

Cuando estábamos los 4 en la bañera disfrutando de la vida y haciendo cálculos de cuando y donde ir a buscar las auroras en función de la predicción de la web LA AURORA nos sorprendió. Digo LA AURORA en mayúsculas porque fue mejor de lo que podíamos imaginar. Colores vivos que iban de rosas a verdes. Movimientos de todos los tipos, era como estar viendo un ecualizador.  Duró casi una hora.

Optamos por quedarnos en la bañera y disfrutar del espectáculo. Pasamos de salir corriendo a buscar un lugar mas oscuro o a coger la cámara. Solo nos quedamos allí.  Disfrutamos en silencio como cuando vas a un teatro, aunque lo rompíamos de vez en cuando al ver algún giro imposible, se nos escapaba un OHHHHHH. Lo que vimos solo lo sabemos nosotros y lo recordaremos siempre. Solo podemos decir que sentimos una emoción muy grande al poder contemplarla, y mas así. Foto tomada con un Samsung s7

Desde que decidimos hacer el viaje juntos prácticamente a diario nos decíamos “va a ser La Creme ver la aurora desde el jacuzzi” mira por donde, tanto decirlo, ¡ se nos cumplió!


Seguir leyendo…día 8 Circulo Dorado 

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10 pensamientos en “Día 7- De Vík í Mýrdal a Reykholt. El día de las cascadas y la playa negra de Reynisfjara

    • Hola! No lo sabes bien. No pudo salirnos mejor. Tantos días especulando con “como sería” y con los “te imaginas…” y al final sucedió. Somos afortunados porque mucha gente va a Islandia y no las ve. Poder verlas así es un sueño hecho realidad. Gracias por pasarte. Como te dije por Ig si tienes dudas pregunta lo que necesites. Un besín

  1. Genial chicos, con vuestros relatos para qué queremos guia de viajes. Todas vuestras experiencias y fotos me valen muchísimo para mi próximo viaje en abril. Vaya suerte con las auroras boreales . Gracias por compartir .

    • Hola Maya, gracias por tus palabras y por pasarte a leer. Las guías de viajes siguen siendo súper útiles porque siempre son mas amplias (aunque muchas veces se nota que solo recomiendan a los que pagan), al fin y al cabo nosotros contamos lo que hemos vivido simplemente.¡¡ Lo de las auroras es lo mas!! En abril igual consigues ver alguna, aunque esta mas complicado por las horas de luz, pero ¿quién sabe?. Ojalá lo disfrutes mucho y consiga enamorarte. Si te apetece cuéntanos a la vuelta que tal te fue, o si has descubierto algún lugar que creas que debe ser mencionado. Así le sirve a otro viajero. Buen viaje Maya, un besín.

  2. Genial post !! Que distinto se ve todo sin tanta nieve. Parece que hemos estado en distintos países ,jajaj .
    El glaciar negro, nos encanto, pero no tuvimos la suerte de poder bajar a verlo tan de cerca.
    El punto final de la noche…. inmejorable!!!
    Besos.

    • Hola chicos!
      Eso lo pienso yo cuando veo fotos de Islandia en verano. Se me hace imposible imaginarlo de otra manera. Hubo gente que se adentro mas en el glaciar pero nosotros no teníamos ninguna gana de tener problemas. Gracias por pasaros a leer. Un besín

  3. Increíble!!! Tiene que ser un lugar mágico 😍😍 y lo del jacuzzi inmejorable!!! Jajaja Como bien dices, somos unos afortunados de poder ver estas maravillas!!!❤️

    • Hola Katia, a que sí? Somos super afortunados por verlos porque por desgracia los glaciares tienen “fecha de caducidad” por nuestra culpa. Creo que si todo el mundo viviera Islandia se concienciarían mejor sobre la repercusión de sus actos. Es mas, me parece un destino bárbaro para un viaje de estudios, es super didáctico todo tanto a nivel geográfico, histórico como moral. Ala ya te solté un rollo de los mios jiji ¡¡con Islandia me vengo arriba!! Un besín guapa.

  4. Me ha encantado el post!! 👏👏 Es información muy útil con detalles y anécdotas graciosas.
    Ves Ángela, ya sabía yo que me iba a gustar!! 😊😙😙
    Un besazo a los 2

    Patri (@destinosdepatri)

    • Hola Patri
      Gracias por pasarte a leer. Me alegra que te haya gustado. Pero creo que es difícil que a alguien no le guste Islandia, así que merito ninguno. Un besín

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