Marrakech día 3. De la paz del Hamman al gentío del Zoco.

Ya estamos en el tercer día de este viaje. Si has llegado aquí por casualidad te recomiendo que empieces por el principio. Tenemos un post con mucha info práctica y desde donde puedes comenzar a leer el diario. Aquí esta el enlace.

Comenzamos el día en un hamman…

A última  hora antes de salir por la puerta hicimos un cambio de planes. Se nos apeteció  ir al hamman. Angela que esta en todo había mirado unos cuantos  y por si acaso llevaba  apuntado  el nombre de uno.
Eligió  el hamman les Bains de Azahara, que os podemos decir que es totalmente  recomendable. Lo decimos  con conocimiento  de causa, que Angela trabaja en ese sector. Se encuentra en la Zouhra Derb Ezzaouiya nº1. Barrio Rmila.

Bueno estoy diciendo una mentira, comenzamos con otro suculento desayuno en el riad.

Ahora sí,¡¡ hora hamman!!. Cuando llegamos una mujer que hablaba  español nos recibió. Pese a no tener  reserva  como llegamos a primera hora de la mañana (a las 10) hubo suerte y nos cogieron. Si no, nuestro plan b era reservar  e ir a ver la Madrasa de Ben Youssef y el Museo Marroquí  que están cerca pero no hizo falta.

No nos explicaron los tratamientos  porque Angela  ya los había  visto en la web del hamman. Así que indicamos  que queríamos hacernos el pack que tienen en oferta todos los días de 10 a 14 que consta de hamman+masaje pies+1 hora de masaje corporal+Té. Para ir no hace falta nada.  Ellos te dan chanclas, ropa interior desechable, jabón y un albornoz. Horario: 10 a 21 todos los días del año. Precio 400 dirhams/persona en horario de oferta. Consultar su web 

En qué consiste la experiencia…

Para comenzar dejamos nuestras  cosas en una taquilla. Pasamos a la zona del hamman. Es una sala oscura con vapor, muy similar a un baño turco. Tiene 2 bancos  de mármol calefactables y una poza con agua. Tras tumbarnos en los bancos una mujer no mojó con un cazo y después nos aplicó  un jabón  que dejó actuando  unos minutos. Después  nos refriego con un guante de crin (que es personal  y te lo dan en una bolsa para que te lo lleves). Al cabo de unos minutos volvió  a untarnos un jabón  que olía muy rico, nos lavo el pelo  y nos dejo con los pies metidos en un balde con agua fría.  Después de un ratin nos duchamos y pasamos a una zona de relax.

Al salir del intenso calor del hamman estábamos un poco mareados. Enseguida nos ofrecieron un té para tomar mientras nos hacían un masaje de pies de aproximadamente 5 minutos. Es muy suavecito. Llegamos a la conclusión  de que es simplemente  para esperar  unos minutos  a que el cuerpo se recomponga. Al terminar ya estábamos frescos como una lechuga y subimos al masaje. Lo hicimos en pareja también. En este  caso Jose se hizo un masaje relajante  y Angela  probo el masaje marroquí.  La avisaron de que  era un masaje fuerte  e intenso, pero por su profesión  esta acostumbrada y lo eligió igual.  Al final no era tan fuerte como había supuesto. Pero estuvo bárbaro.

Nos gustó  mucho esta experiencia y la recomendamos a ojos  cerrados. No es solo por el precio, es que fueron amables, cuadraron  perfectamente  los tiempos,  trabajaron estupendamente y para nosotros muy importante, !estaba todo muy limpio¡. Somos asiduos a ir de Spa y alguna  vez nos hemos dado la vuelta  si vemos pelos, hongos o mugres varias….aquí todo estaba como los chorros del oro.


Visitamos el  barrio mas auténtico de la ciudad…

Para llegar atravesamos un barrio que nos cautivo porque no es turístico.  Es 100% para marroquís. Se llama Rmila. Vimos barberos tradicionales, tiendas de electrodomésticos, de ultramarinos, negocios de construcción…etc, en ese plan. Algo que nos llamó la atención es que  tenían aceras  con baldosas y calles anchas. En cambio en la Medina tienes que ir con cuidado para no meter los pies en un boquete. Así que tienen mas curioso lo que usan ellos que lo que van a ver los turistas. Si queréis comprar chilabas que sea en esta zona. Los precios no tienen nada que ver con los de la ciudad vieja. No puedo decir la localizacion de esta calle, no nos acordamos.


Comienzan las visitas a monumentos…

Museo de Marrakech. Al salir cruzamos nuestro  barrio preferido para llegar al que habría sido nuestro Plan b. Llegamos en 10 minutos a pie siguiendo las indicaciones del gps al Museo de Marrakech. Se encuentra en la misma plaza que la Madrasa de Ben Youssef.

Es el único lugar que nos dejo un ligero mal sabor de boca. El edificio en si es precioso.

Era un palacio donde vivió Mehdi Mnebbi. Era un ministro de defensa del siglo XIX. La arquitectura típica morisca es una pasada. El techo, las lamparas, ventanas, incluso una colección de óleos es maravilloso. Pero luego llegas a las vitrinas donde se exponen joyas bereberes, vestimentas y armas, y la que no tiene 15mil huellas dactilares en el cristal  tiene los focos fundidos, y sino una capa de porquería con solera.

Es lamentable que un museo se encuentre  en ese estado de abandono. Este museo esta abierto desde 1997 cuando lo compro la fundación Omar Benjelloun para rehabilitarlo.

Antes de ese año el palacio fue primero vivienda y después el colegio femenino de Marrakech. Hoy en día  nada mas pasar la puerta  hay una pequeña cafetería desde donde accedes al patio principal.  Horario: de 9 a 18.30. Precio: 50 dirhams/persona. Hay wc


Madrasa Ben Youssef. Quizá sea el lugar que mas nos gustó  junto al Palacio Bahía. Es probable que también la conozcáis por Medersa. Pero lo importante es saber qué es. Una madrasa o medersa es un colegio musulmán donde se enseña el corán. La de Ben Youssef se hizo para que estudiaran los niños que iban a la mezquita cercana y que también se llama así. Es realmente grande, la mas grande de toda Marruecos. Sigue la arquitectura tradicional y todas las habitaciones se reparten alrededor del patio central.

A nosotros mas que habitaciones nos parecían calabozos. Pequeñas, muchas de ellas sombrías o sin ventana. Otras no, otras tenían vistas. Imaginamos que como todo en esta vida depende de la familia a la que pertenecieras.

Lo que es una auténtica maravilla es ese patio recubierto de azulejos de colores. Verlo en su día con la fuente funcionando tuvo que ser una pasada. Cada uno de los detalles es impresionante, desde las baldosas a la madera de cedro tallada de techos y ventanas.

Este lugar se ve mucho mejor a primera hora para evitar grupos de gente que llegan en oleada a partir de las 11. Horario de 9 a 18. Precio 20 dirhams/persona. Hay wc.


Hora de comer, esta vez elegimos…

Comer en Le Jardín. Un oasis en mitad de la Medina. Es todo tan rojizo que ver tonos verdes se agradece. Tienen una carta variada y unos precios normales. Nosotros pedimos una ensalada Nicoise que estaba super buena y una hamburguesa que hay que decir que era un poco regulera y pequeña. Jose acabó comiendo de mi ensalada que sí que era grande. Eso  y un agua grande fueron 219 dirhams. Horario de 11 a 23 todos los días. Hay wc.


Té moruno en pleno Zoco de artesanos…

Íbamos paseando por el Zoco de artesanos y vimos una azotea muy alta  que nos pareció  un buen lugar para tomar el té. Se trata del Kafe Fnaque Berbere.

Es un restaurante un poco peculiar porque es muy estrecho y tiene una distribución un poco rara. Para subir a la azotea pasas por la cocina, pero eso hizo que nos fijásemos en la pintaza que tenía todo lo que estaban preparando y nos lo apuntamos para ir a comer otro día.

Subimos a la terraza desde donde teníamos buenas vistas  y disfrutamos de un té  con pastas marroquíes al sol y con paz.

Desde allí  arriba no se aprecia  el caos ni el murmullo del gentío.  Fue un break muy bienvenido sin dudas. Además los precios muy buenos. Os dejamos una foto para que le echéis un ojillo.

Horario: de 9 a 21 todos los días. Precio por los 2 tés con pastas marroquís 50 dirhams. Hay wc.


Tarde de paseo por…

Zoco de artesanos. Paseamos por enésima vez por sus  calles. Los vendedores ni se molestan al vernos, saben que somos impasibles a sus artimañas comerciales. Lo qué no sabemos aún es como saben que somos españoles si vamos callados y no decimos ni mu. Hay de todo lo que os podáis imaginar. Como en cualquier bazar suele haber zonas  especificas de X productos. Y eso hace que en una calle este lleno de farolillos (que me los compraría todos). En otra las joyerías. Otras calles tienen ropa y luego están las que no llevan ningún orden. ¡¡Y eso hay que verlo!!.

Estamos tan acostumbrados al exceso de códigos y normas que hay aquí que poder ver como todo esta mezclado y funciona a las mil maravillas es una bofetada a mano abierta. No pasa nada porque veas un puesto que vende ropa seguido de una carnicería que tiene colgados del toldo los pollos, seguido de un taller de motos quemando aceite, así bien humeantes. No pasa nada de nada. ¿Os imagináis lo mismo aquí? No existen hojas de reclamaciones suficientes en este mundo.

De camino al Zoco desde la Madrasa se pasa por una calle donde se encuentra esta maravilla. Confieso que pasamos por allí diferentes días y cada uno de ellos hice la foto. Esperaba que el alma que estaba atrapada en aquella  preciosa puerta de madera se hubiera movido aunque fuera un poco.¡¡ Es tan real!!


Los mejores zumos…

En la plaza Yamaa el Fna otra cosa no, pero puestos de zumos los que queráis. Todos te llaman a voces diciéndote que tienen el mejor zumo de frutas de la plaza. Probamos varios y todos son parecidos, pero para bien. Son los mejores zumos de fruta que hemos probado hasta ahora. Pero es que ya se ve la fruta en los carros, no puede tener mejor pinta. Los zumos en la plaza cuestan 4 dirhams el vaso.

Después de la caminata del Zoco nos apetecía  sentarnos  y simplemente  contemplar a la gente. Optamos por tomarnos  un zumo a pie de calle en el Aqua restaurante  pizzería. También tienen terraza pero elegimos estar abajo para verlo desde otra perspectiva. Esta cerquita del Café France. Los precios son muy superiores a los zumos de los puestos ambulantes, pero es que es un bar. Cada rico zumo cuesta 30 dirhams.


Llega la noche…

Mas tarde volvimos al riad caminando para ducharnos y salir a cenar. Hoy queríamos cenar en la plaza. Las noches anteriores ya sabéis que fuimos a restaurantes que ofrecían cenas con espectáculo tradicional. (Y sino lo sabéis os dejo el enlace para que no os perdáis todo lo que hemos visto hasta este momento). Pero para esta noche preferimos ir al bullicio de la Yamma El Fna.

Antes de cenar subimos a la azotea mas alta del Café France y nos tomamos 2 refrescos mientras caía la noche por completo. Hubo un instante en el que la luna se posó sobre la Mezquita Koutubia. ¡¡Qué pena no tener un super objetivo que nos permitiera fotografiar ese instante!! Los 2 refrescos fueron mas caros que el día antes en el Cafe Glacier. Hoy nos costaron 50 dirhams.


Para cenar optamos por ir al Chez Chegrouni. Se encuentra en  plena plaza. Cenamos en el balcón del primer piso con unas vistas estupendas. Tienen carta en español y los camareros son majisimos. Pero ojo, aquí no se puede pagar con tarjeta. Solo en efectivo. Pedimos para cenar chuletinas de cordero, brochetas de ternera, una ensalada y de postre naranjas con  canela. Todo eso, mas agua y 2 tés con  menta nos costo 190 dirhams. Osea tiene unos precios baratos. Os dejamos foto de la carta.

Es donde mas barato tomamos el té, a 6 dirhams cada uno. Horario de 12 a 23 todos los días.


 Después de cenar volvimos paseando al riad y pensando sobre si hacer o no algo diferente al día siguiente…seguir leyendo
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