Varsovia día 1. Casco viejo de Warszawa, monumentos y cervezas

Varsovia o Warszawa en polaco es unas de las ciudades mas pintorescas que hemos visitado. Muchas veces hemos dicho que nosotros somos mas de pequeñas ciudades que de grandes urbes a lo Neoyorkino. Y en Warszawa se siente el encanto de una pequeña ciudad.

Comenzamos el Sábado con un Free tour por el casco antiguo.

A las 10.30 quedamos en la Columna de Segismundo para que nuestra guía Magdalena de la agencia FreeWalkingTours nos enseñara su ciudad. No hay mejor manera de conocer en poco tiempo los principales monumentos, la historia contada un poco por encima y alguna que otra curiosidad. Primero nos contó que los varsovianos quieren mucho al Rey Segismundo porque les dio la capital de Polonia. Al parecer el monumento en su día fue motivo de muchas polémicas ya que fue la primer escultura que se colocó en la ciudad que no era de un santo o una virgen. Para apaciguar los ánimos el autor decidió colocarle una cruz en la mano que sobresalía mas que la cabeza del Rey.

Continuamos rumbo al Castillo Real donde nos explicó que parte de la fachada es original pero que el resto fue derruido en varias ocasiones. Fue posible reconstruirlo y re-decorarlo acorde a sus inicios gracias a que los propios polacos guardaron durante muchos años piezas arquitectónicas y decorativas en sus casas. Como la tela de las cortinas, trozos de los zócalos o las molduras… etc. Horario: de octubre a Abril de 10 a 16h. El resto del año de 10 a 18h salvo los viernes que es de 10 a 20h. Los lunes cierra. Precio:  Cuesta 30 pln por persona. Visitar el palacio los domingos es gratuito de octubre a abril.  El resto del año lo es los miércoles.

La Catedral gótica de Warszawa fue la siguiente parada. Todos nos quedamos un poco extrañados de que llamaran gótico a ese estilo porque en nada se parece a la catedral de Burgos por ejemplo. Explicó muy bien que en Polonia no hay canteras de piedra y por eso es de ladrillo. Por este motivo no es muy grande, el ladrillo no puede soportar tanto peso como la piedra. Horario de la cripta:  de lunes a sábado de 10 a 17h y los domingos solo de 15 a 17h. Precio: 5pln por persona

La plaza de los Canónigos y su Campana Mágica está a pocos minutos por detrás de la catedral. Al parecer la campana no llego a ser usada nunca ya que tiene un sonido sordo. Dicen que si das una vuelta a la campana apoyándote en el eje de la misma con la mano derecha se te cumple el deseo que estés pensando. Nosotros por si acaso hacemos siempre todos estos rituales y por ahora nos va todo muy bien. No vamos a tentar a la suerte a estas alturas.

En la misma plaza puedes ver 2 curiosidades, una es la casa mas estrecha de Varsovia. Un ingenioso arquitecto la construyó así para pagar menos impuestos ya que se pagaba en relación al ancho de la fachada. Eso si, la casa en el otro extremo es enorme.

La otra curiosidad es la estatua de la Virgen que se conserva después de todos los conflictos bélicos que acontecieron en esta ciudad, y no fueron pocos. Se puede apreciar que el pedestal esta lleno de impactos de bala.

La plaza de la Sirena no podía faltar en este Free tour. No solo nos habló de las fachadas y del motivo por el que la Sirena es la protectora de la ciudad. También nos dio unos minutos para tomarnos un poco de vino caliente en unos de los puestos navideños que rodeaban la pista de patinaje sobre hielo.  Cada vasito de vino cuesta 10pln. 

Un par de calles mas allá vimos la casa donde se explica la evolución del actual escudo. Esta pintado en la propia fachada de la casa. Es la calle Szeroki Dunaj nº9.

Atravesamos la puerta de la muralla  que pasa totalmente desapercibida porque parece la entrada a un restaurante. Es mas, es el acceso a un restaurante también. El Hidden Bistro bar y desde allí girando al a derecha llegamos al acceso principal de La muralla de la ciudad o Barbican.

Justo delante comienza la calle principal del Nowe Miasto o ciudad Nueva. El primer restaurante a la derecha es el famoso milk bar At the Barbican.  A pocos metros en la misma acera está la casa donde se crió Maria Curie. Y en frente la iglesia Paulini.

Giramos a la izquiera en la calle Swietojerska hasta llegar al Palacio de Justicia. Justo en la esquina anterior en el suelo está el monumento que delimita hasta donde llegaba el muro del Gueto Judío.

El palacio de Justicia  el tribunal supremo son fáciles de reconocer por la estética griega de su exterior. Al otro lado se encuentra el monumento al alzamiento de Varsovia. En la plaza puedes ver varias esculturas de hombres, mujeres y niños que salen de alcantarillas armados para recordar como los polacos tuvieron que escapar para sobrevivir.  En esa misma plaza puedes disfrutar de uno de los famosos bancos interactivos con música de Chopen. Allí finalizó este suculento tour. Nosotros le dejamos 70pln a Magdalena por su trabajo. Aunque como bien sabéis el precio lo decide cada persona en función de lo que le haya gustado.


Hora del almuerzo…y de cata de Vodka

Cuando acabamos el tour teníamos un hambre horrible. Todo por culpa de un bar que emanaba un olor a perrito caliente que quitaba el sentido. Era pronto para comer así que nos dirigimos a tomar un pequeño tentempié. El bar en cuestión esta cerca de la plaza de la Sirena. Se llama Pickaninny Coffee bar. De mano lo que iba a ser un take away se convirtió en pasar al comedor a tomar unas cervezas y comer calentitos. La humedad de la niebla que había nos calaba hasta los huesos y no era plan de comer en la calle. Pedimos 3 perritos calientes y 3 cervezas mas un perrito vegano de champiñones y cebolla y un vaso de sidra. Todo por 57pln.

Estábamos como Dios después de comer algo y aprovechando que a pocos metros estaba la pista de hielo fuimos a patinar. No duramos ni 30 minutos pero no nos dolió mucho porque solo costó 10 pln por persona, osea 2.5€. Si lo comparamos con los 40 eurazos que pagamos por patinar en NY fue casi regalado. La pista es pequeña, las “leches constantes” y el Vodka de los puestos navideños nos llamaba a gritos.

Volvimos al puestín donde habíamos probado el vino caliente y esta vez probamos diferentes Vodkas. Nos fiamos de la mujer que nos recomendó uno de cereza, otro de Bison y uno de 70º de alcohol. Pagamos 28pln en total.


Por fin probamos los Pierogis…

Seguía siendo pronto para ir a comer así que fuimos a pasear en dirección a la Columna de Segismundo. Nuestra intención era hacer tiempo para ir a comer Pierogis al Zapiecek que hay frente a la Catedral. Pero de la que íbamos paseando otra vez nos atrapó un olor a comida rica que salía de un mercado artesano. Estaba ubicado en el patio entre la Torre Taras y la Biblioteca Pública. Por cierto y antes de que se me olvide, desde la azotea de la Torre Taras hay unas vistas muy bonitas de Warszawa. Horario: de 10 a 21h todos los días. Precio: 6pln por persona.

El mercadillo artesano vendía desde juguetes a guantes pero no le hicimos mucho caso, nosotros fuimos directos al puesto de comida. Allí pedimos 2 de los productos tipicos de Varsovia. Los pierogis y las salchichas. La salchicha no hace falta que explique qué es, pero si os diré que la sirven sobre una rebanada de pan de hogaza con un poquitín de ketchup y mostaza. Los pierogis son una especie de empanadillas que se fríen en aceite y  suelen estar rellenas de carne o champiñones y queso. Para rematar pedimos un pastelito que era como un bollo suizo relleno de frambuesa. Todo nos costo 29pln. Nos sentamos en una mesa al aire libre a comerlo. Solo hubo un pero, y es que no había bebida y lo comimos a palo seco, pero estaba tremendamente sabroso.


Recorremos la famosa calle Nowy Swiat…

Ya habíamos paseado por ella la noche anterior pero solo un poquito. Ahora fuimos hasta el Palacio Zamosyskich. Por el camino vimos la Biblioteca Pública (abre todos los días de 9 a 20 menos los domingos).

La Iglesia Anglicana en Polonia que se encuentra frente a la estatua de la Virgen de la que os hablaba en el post anterior.

El monumento al poeta polaco Adam Mickiewicz que luce al final del parque sobre una escalinata circular. La iglesia de los Carmelitas que al encontrarse un poco retirada de la calle principal tiende a pasar desapercibida pero es preciosa. Es de estilo barroco y fue una de las 2 iglesias que no se destruyeron en la Segunda Guerra Mundial.

Justo seguido esta el Palacio Presidencial. Es enorme y mas grande me parece sabiendo que al principio era la casa de algunos aristócratas. Durante la Segunda Guerra Mundial fue la casa de los alemanes y además sobrevivió al alzamiento de  Varsovia. Todo un superviviente. Si se solicita la visita puedes entrar a verlo.

Haciendo esquina esta el Hotel Bristol. Es el mas antiguo y lujoso de su época fundado por el pianista y político Ignacy Jan Paderewski. Quizá sea el edificio que mas llama la atención en la Ruta Real.  Por fuera la estética es neorrenacentista pero por dentro es mas bien Art-Déco. Solo si no desentonáis podréis pasar a verlo por dentro. Sino el botones de la entrada no os dejara pasar a cotillear.

Después nos encontramos seguidos con la Iglesia Visitacionista que es muy muy muy similar a la de los Carmelitas solo que no tiene parking en la puerta, tiene una escultura de un Cardenal conocido como el Primado del Milenio.

Inmediatamente después está el Palacio Tyszkiewiczow del siglo XVIII. En su fachada pueden verse 4 torsos masculinos soportando el peso del balcón.

Seguido está el palacio Czetwertyriskich- Uruskich (casi nada) que alberga la Facultad de Geografía y Estudios Regionales. Justo al lado esta la puerta a la Universidad de Warszawa que es del año 1900 aunque en 1982 la restauraron un poquito.

Por primera vez en la acera de enfrente vemos algo que nos llama la atención que no era un bar. Era la Iglesia de La Santa Cruz. En su interior hay una columna donde descansa el corazón del músico polaco Chopin dentro de una urna.

Por último prestamos atención al Museo de Ciencia que se encuentra en el Palacio Staszic. A sus pies un monumento a Nicolás Copérnico que es uno de los 5 polacos mas conocidos. Hoy en día por ser un genio, pero de aquella mas bien un loco. Defendió que la Tierra no era el centro del Universo, era el Sol. Imaginaos que papelón.

Al otro lado de la calle está otro palacio pero que es el mas feo con diferencia. Es el Palacio Zamoyskich. Pero aunque es feo es popular porque desde sus ventanas se arrojaron a la calle todas las pertenencias de la familia que allí vivía. Incluyendo el piano de Friederick Chopín. Se quemó todo donde la escultura de Copérnico.


Nos vamos de bares…

No todo va a ser pasear y turistear, también hay tiempo para hacer una pequeña cata de cervezas polacas. Es mas era necesario, estábamos muertos de sed (porque cuando comimos no había bebida) y de frío. Eran las 17 de la tarde y ya era de noche. Todos los monumentos o posibles puntos de interés llevaban cerrados desde las 16h así que no había excusa posible para no ir a beber cervezas.

En la misma calle entramos a la Cervecería Bierhalle. La cerveza está buena y es barata. Tienen 3 zonas diferentes y en general es punto de reunión de polacos jóvenes. Nosotros pedimos 4 cervezas negras, 2 cervezas rubias de trigo de medio litro y una jarra de cerveza de 1litro al mas puro estilo Oktoberfest. A medio camino entre cerveza y cerveza picamos una ración de alitas de pollo con barbacoa. Todo nos gustó y pagamos en total 113.93 pln que no llega ni a 30€. Hacer cuentas de cuanto os costaría en España.

Dos horitas después nos movimos de bar. Ya habíamos arreglado el mundo y parte del extranjero planetario. Fuimos hasta el PiwPaw Beer Heaven de la calle Foksal. Cuesta dar con ello porque no es un bar a pie de calle. Esta en un entresuelo y se entra por un portal de un edificio. El local no puede ser mas curioso. Esta forrado de chapas de botellas. Y la barra tiene unos 6 metros de grifos dobles de cerveza. Tiene 2 plantas pero la de abajo ya es en plan sótano/caverna menos molona.

También sirven cosillas de comer pero aquí pese a que tiene buena fama no pedimos nada. Las cervezas que probamos nos gustaron menos que las anteriores porque estaban menos frías, ojo, que no calientes. Cuando estábamos allí apareció un chico que solo hablaba inglés pero que le entendimos a la perfección. Era un mago, corrección: era el mejor mago que he visto nunca. En 5 minutos nos hizo un motón de trucos muy buenos. A Jose le coloco una carta debajo de la correa del reloj sin que lo notara. Y a Diego y a Inma de detrás de las orejas. Disfrute como una niña. El Mago vive de propinas y le dimos 20pln.

Total que el momento fue el mejor del día. Todavía estamos pensando como pudo meterle a Jose la carta sin que lo notase. La ronda de cervezas aquí nos costó 48pln. Son mas caras que en el bar anterior.


Hora de cenar, vamos a un restaurante típico de Warszawa…

Teníamos claro donde ir a cenar y era al restaurante polaco Podwale 25. De camino nos vimos tentados a comprar unas cuantas gominolas en una tienda pirata que se llamaba Pirate´s Candy Polska. En proporción podemos decir que en Varsovia son mucho mas caras las gominolas que las cervezas o el Vodka. Pagamos 30pln por unas 20 chuches normalitas.

Con la medio moña de las cervezas no teníamos frió y decidimos rodear para llegar al restaurante. Sin contar con ello aparecimos en pleno Paseo de la Fama de Warszawa. Se encuentra justo delante del centro comercial Domy Tawarowe, en la calle Pasaz Stefana Wiecheckiego. Tiene unas cuantas estrellas alguna de ellas muy polémicas.

Vimos el Palacio de la Cultura iluminado en rojo pero como íbamos a visitarlo al día siguiente no le hicimos mucho caso. Cuando nos acercamos al restaurante encontramos otro monumento. Es una estatua que representa a los niños que se quedaron huérfanos y aun así tuvieron que pelear contra nazis y soviéticos. Maly Powstaniec se llama. Es común que tenga velas, flores y algún que otro juguete a modo de ofrenda.

Ahora por fin llegamos al restaurante. Es fácil reconocerlo por una camioneta molona que tienen a la entrada cargada de barriles de cerveza.  Esta junto a la muralla y muy cerquita de nuestro alojamiento. Hicimos una cola de unos 15 minutos y mientras esperábamos un camarero nos ofreció unos chupitos de vozka de cereza. Dentro hay varios comedores, la mayoría decorados con maderas en las paredes y toscas mesas. Otra zona parece de azulejos blancos y mesas altas recuerda a una fabrica de cervezas. Allí almacenan los barriles. Y por ultimo esta el salón donde cenamos nosotros. Poca luz y ambiente íntimo pero con mesas grandes en una terraza cerrada. En este restaurante suelen tener músicos en directo que recorren los diferentes comedores. La carta la hay en inglés y polaco. Los precios un poco mas caros que otros sitios de Varsovia pero aun así baratos en comparación a España.

Pedimos para cenar unos pierogis rellenos de champiñones y queso, unas costillas a la brasa aderezadas con miel y almendras, y una selección de carnes a la brasa. Aquí llegó la sorpresa. La selección de carnes a la brasa resultó ser una selección de empanados. Pollo empanado, ternera empanada, hígado empanado. Junto con morcilla de arroz, 2 salchichas secas unas patatas cocidas con ajo y arroz amarillo. Nos quedamos a cuadros. ¿Como pueden decir que eso es a la brasa si estaba rebozado? La verdad que nos reímos un montón adivinando que sería cada trozo empanado y no le dimos importancia, pero es un plato que no os aconsejamos pedir. Toda la comida+2 cervezas negras+1 de trigo+ mas 1 jarra de 1 litro nos costó 173pln. Unos 43€ que es lo que cuesta una cena para 2 en Asturias. Cuando pagamos nos invitaron a mas chupitos de vodka.


Después de cenar volvimos a nuestro alojamiento para organizar el día siguiente. Teníamos que planear el orden de las visitas para exprimir el tiempo al máximo.

Seguir leyendo…Día 2 en Varsovia

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