Slano, un pueblecito a 30 km de Dubrovnik

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Nos vamos a descubrir uno de los pueblos mas populares, Slano y  las playas de la costa oeste de Dubrovnik. Día de relax de playa en playa…

Nada mas levantarnos asomamos la patita y vimos que estaba nublado en Srebreno. Nos dio mucha rabia porque teníamos pensado ir a pasar el día descubriendo playas por el oeste de Dubrovnik y acabar visitando el pueblo de Slano. Habíamos ido viendo el día antes unas cuantas con buena pinta de la que íbamos de camino a Ston a ver la gran muralla.

Así que cogimos la mochila playera, y fuimos a probar suerte y la encontramos. Nada mas pasar Dubrovnik  había un solazo tremendo. Parece mentira que en cuestión de 10 kilómetros pueda cambiar tanto el día. Nuestra intención final era llegar a Slano. El pueblecito que el día antes nos había encantado.

La primera playa que vimos Brsecine Beach no nos gustó. Porque separan con bollas la zona de barcos y la de la gente. Eso quiere decir que te bañas entre gasoil (llamanos maniáticos pero es que somos de Asturias y aquí casi todas nuestras playas tienen bandera azul. Esto certifica que son de una calidad buenísima) Así que seguimos la ruta.

Volvimos al coche y seguimos otro poco. La siguiente playa que encontramos tenía muy buena pinta era Mali Zali beach. Hay que aparcar en la carretera y bajar por un sendero a la playa. Pero después de una leve expedición nos dimos cuenta de que había minipulgas que picaban. Posiblemente porque el agua nunca llegaba a las rocas y no se limpiaba. No nos convencía tampoco así que seguimos.

Ya por fin la tercera parada la hicimos en una playa de piedras blanquisimas Veliki Zal nunca estuvimos en una igual. Parecía que las habían pintado. Aparcamos el coche en un espacio que tienen preparado para ello. Nos pedimos dos cervezas mañaneras en el chiringo de la playa. Nos tumbamos en las toallas. Y a la media hora un nubarrón negro negrisimo decidió interponerse entre nosotros y el sol. Era una nube grande, apenas había viento. Así que nos dimos cuenta que en esa playa se había acabado el buen tiempo. Total que desde que nos levantamos solo habíamos conseguido estar 30 minutos de relax al sol. Menos mal que las playas están muy cerca unas de otras.

El siguiente pueblo ya era Slano. Así que volvimos a parar. Conseguimos aparcar en la calle junto al puerto. Bueno junto al puerto pequeño porque realmente hay dos. Uno para yates pequeños y otro para embarcaciones grandes. Paseamos por delante de la iglesia, por entre las casas, que la mayoría estaban cuidadas. Había muchas flores por los balcones. Slano es un pueblecito pequeño de unos 500 habitantes que viven mayoritariamente de la agricultura, viñedos, olivos. Tiene turismo pero no masificado.

Y la verdad que es uno de los pueblos con mejores vistas que visitamos. Esta rodeado de montañas por todos lados. Es que si lo buscáis en un mapa veréis que el pueblo esta en un entrante de mar muy cerrado y adentrado en la costa. Es como si fuera un rió en lugar de mar, algo similar a un fiordo. Por allí había gente en los diques tomando el sol directamente en el pavimento y se bañaban en las rampas. Pero nos apetecía estar más cómodos. Seguimos un par de kilómetros por la carretera que bordea justo la costa. (No es la carretera general).

Llegamos a un punto donde tiramos el coche en una cuneta. Nos fuimos directos al agua. Era arena en la orilla y piedras pequeñas que iban creciendo de tamaño a medida que te metías mar adentro. Estábamos solos. Era una zona que para llegar a pie desde el pueblo quedaba apartado. Para ir en coche no había donde aparcar tan solo nuestro sitio. Con lo cual estuvimos solos hasta la hora de comer.

Como veíamos a unos 800 metros un par de terrazas de restaurantes y una miniplaya abarrotada decidimos ir caminando dando un paseo. Así nos secaba por el camino el bañador. Arriesgamos y dejamos allí plantadas las dos toallas para que nadie nos quitara el sitio.

Para comer fuimos al  café bar Peronospora. Estuvimos muy a gusto. Comimos un par de platos combinados con helado y dos cervezas por menos de 30 euros en una mesa con unas vistas al mar alucinantes.

Después volvimos a nuestra playa privada a dormir una siesta creemos que de 3 horas. No solemos dormir siesta, pero cuando lo hacemos no nos andamos con tonterías. Nos despertamos cuando empezamos a tener frió, recogimos y nos fuimos con intención de ducharnos para volver a bajar a pasear a Dubrovnik.

Decimos con la intención, porque como nos dormimos 3 horas al sol, de noche nos encontrábamos super mal. Tiritábamos, nos dolía la cabeza a horrores. Lo que viene siendo una insolación en toda regla. Ni cenamos ni nada. Nos quedamos en la habitación  recogiendo todas las cosas que al día siguiente ya nos íbamos y recuperándonos del malestar que teníamos.

Resumen del día: Vamos a resumirlo muy mucho. En Croacia no están ni de lejos las mejores playas de mi vida. Habíamos escuchado que las calas y las playas eran espectaculares, pero no. Supongo que todo depende de cuantas  y cuales hayas visitado antes. Lo bueno es que prácticamente en cualquier punto puedes parar en las cunetas y bajar a darte un baño. Es ideal para ir en furgo e ir parando a tus anchas.



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