Edimburgo, la capital de Escocia, es la segunda ciudad más grande después de Glasgow. En esta publicación te contamos qué ver en Edimburgo en 1 o 2 días. Es una de las ciudades más bonitas que hemos visitado hasta ahora…¡Toma nota!
Recuerda que ya hemos publicado el inicio de la guía para organizar tu viaje a Escocia. Encontrarás información muy útil sobre el transporte público, nuestros alojamientos, el presupuesto estimado o gastronomía típica.
Cómo ir del aeropuerto de Edimburgo al centro
Si no tienes coche de alquiler, esta información para ir del aeropuerto de Edimburgo al centro te será de ayuda:
Puedes optar por un taxi negro o Black Cab que te lleve al centro de Edimburgo cerca de Princess St por unas 30 libras (máximo 5 personas). Este precio similar al de un transfer privado como este.
Si prefieres ir en transporte público puedes escoger entre:
Bus Airlink 100: Sale del aeropuerto y llega a la Estacion Waverley Bridge en 35 minutos. Funciona cada 10 minutos las 24 horas del día. Cuesta 4,5 libras por trayecto.
Tranvía: Va del aeropuerto a la Princess st en 35 minutos. Pasa cada 15 minutos y el billete cuesta 6,5 libras por trayecto.
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Mejores excursiones guiadas desde Edimburgo
Te dejo a mano estas excursiones guiadas en Escocia. Son perfectas si no quieres conducir y tienes poco tiempo. Sale más caro que ir en transporte público pero tendrás guía en español y será mucho más rápido y directo:
Dónde domir en Edimburgo
Por si acaso llegas a este post sin haber leído los anteriores de nuestro roadtrip por Escocia -cosa que te aconsejo- te resumo que nos hospedamos en el Castle Rock Hostel situado a pocos metros del Castillo de Edimburgo, en el casco viejo. Realmente en la Old town hay muchas ofertas para alojarse y cualquiera que se encuentre cerca de la Royal Mile será un acierto seguro. Por si a ti lo de ir de hostel no te encaja, te dejo ofertas a tiempo real en Edimburgo aquí:
Qué ver en el centro histórico de Edimburgo
Edimburgo nació alrededor de una colina volcánica donde hoy se alza su castillo. Ese promontorio ofrecía una defensa natural que atrajo a los primeros pobladores desde la Edad del Hierro. Con el tiempo, los britanos del reino de Gododdin levantaron allí una fortaleza llamada Dun Eidin, nombre que evolucionaría hasta convertirse en Edimburgo. En la Alta Edad Media, la zona pasó de manos britanas a inglesas y finalmente a escocesas. A partir del siglo XII, la ciudad empezó a consolidarse como un importante centro comercial gracias a su condición de burgo real. La vida urbana se concentraba en la colina que hoy conocemos como la Old Town, con la Royal Mile como eje principal entre el castillo y el palacio de Holyrood.
En 1437 se convirtió en la capital de Escocia, lo que impulsó su crecimiento político y económico. Durante los siglos XVI y XVII, la ciudad se densificó de forma vertical, con edificios altos y calles estrechas que aún definen su carácter medieval. El siglo XVIII marcó un cambio decisivo. El auge intelectual del Iluminismo escocés le dio fama internacional y motivó la construcción de la New Town, un ambicioso proyecto urbanístico de estilo neoclásico que transformó la ciudad en un símbolo de modernidad y elegancia. Te aconsejo hacer este free tour en español para profundizar en la historia de la ciudad mientras descubres sus principales monumentos de interés turístico.
Castillo de Edimburgo
Dominando el perfil de la ciudad desde lo alto de Castle Rock, el Castillo de Edimburgo es el monumento más emblemático de Escocia y una visita imprescindible para comprender la historia del país. Esta fortaleza, asentada sobre un antiguo volcán extinguido, ha sido escenario de batallas, coronaciones, asedios y episodios clave en la construcción de la identidad escocesa.

El complejo actual combina estructuras de distintas épocas, desde la Capilla de Santa Margarita —el edificio más antiguo de Edimburgo, del siglo XII— hasta bastiones militares del siglo XVIII. En su interior se conservan las Joyas de la Corona de Escocia y la Piedra del Destino, símbolos fundamentales de la monarquía escocesa. También destacan el imponente cañón Mons Meg, el Museo Nacional de la Guerra y el Monumento Nacional a los Caídos.
Además de su valor histórico, el castillo cuenta con las mejores vistas panorámicas de la ciudad, con la Old Town, Princes Street y el estuario del Forth extendiéndose a sus pies. La visita suele requerir entre dos y tres horas, y te recomiendo reservar entrada online para evitar las colas, además, en taquilla son un poquito más caras. La mejor opción es esta visita guiada en español, que cuesta un par de libras más pero vas con guía. El castillo abre todos los días a las 9:30. Entre abril y septiembre cierra a las 18:00, mientras que entre octubre y marzo lo hace a las 17:00.
The Hub
A pocos pasos del castillo aparece The Hub, un edificio neogótico del siglo XIX que originalmente fue una iglesia y que hoy funciona como sede del Festival Internacional de Edimburgo. Su interior está muy transformado, aunque las ventanas recuerdan su pasado religioso. Suele abrir de nueve de la mañana a cinco de la tarde y la entrada es gratuita.
St Columba’s Church
A la izquierda de The Hub se encuentra St Columba’s Church, fácilmente reconocible por sus puertas rojas. Es una iglesia católica del siglo XIX que solo puede visitarse durante los oficios, normalmente los domingos a las once de la mañana o a las cinco y media de la tarde. En la rotonda cercana suele haber un gaitero, una estampa habitual de la Royal Mile.

Lawnmarket y la fachada más antigua de Edimburgo
Siguiendo por Lawnmarket, tramo inicial de la Royal Mile, aparece la fachada residencial más antigua de la ciudad, en el número 477. Data del siglo XVII y se distingue por un pequeño búho dorado en el primer piso. En los bajos suelen colocarse personas que exhiben búhos reales para atraer turistas, una práctica poco respetuosa con estas aves nocturnas. Evitarla es una forma sencilla de fomentar un turismo responsable.
Lady Stair’s Close y la Plaza de los Escritores
A escasos metros se abre el Lady Stair’s Close, un estrecho callejón que conduce a la Plaza de los Escritores. Allí se encuentra el Writers’ Museum, dedicado a Robert Burns, Walter Scott y Robert Louis Stevenson. El edificio es una casa del siglo XVII que permite imaginar cómo vivían las familias acomodadas de la época. El museo suele abrir de miércoles a domingo, de diez de la mañana a cinco de la tarde, y la entrada es gratuita, aunque aceptan donativos. Fíjate en el suelo de la plaza, está llena de citas literarias grabadas en piedra.

Deacon Brodie’s Tavern y la leyenda de William Brodie
De vuelta a la Royal Mile aparece Deacon Brodie’s Tavern, una taberna muy fotografiada por su fachada llena de flores y su interior decorado con tartán. Su nombre recuerda a William Brodie, un respetado carpintero y concejal del siglo XVIII que llevaba una doble vida: de día fabricaba muebles para las familias ricas y de noche robaba en sus casas usando copias de las llaves. Su historia inspiró a Stevenson para escribir El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Brodie fue condenado a la horca, aunque la leyenda dice que intentó sobrevivir usando un collar metálico y sobornando al verdugo.

Estatua de David Hume
Frente al Tribunal Supremo se encuentra la estatua de David Hume, uno de los filósofos más influyentes del empirismo. Resulta irónico que un defensor de la razón y la evidencia haya acabado asociado a una superstición: dicen que si frotas el dedo gordo del pie serás bendecido con su sabiduría.
St James’s Place Bank
Entre la taberna y la estatua se levanta el edificio de St James’s Place Bank, vinculado al Bank of Scotland, recordatorio de que Escocia imprime sus propios billetes de libra, distintos de los ingleses aunque con el mismo valor.
Muy cerca, en la esquina del edificio del Registro, una placa señala el lugar donde se realizó la última ejecución pública de Edimburgo. En el suelo, dos chapas doradas indican la posición exacta de la horca, la misma que construyó el propio Deacon Brodie.
Parliament Square y el Corazón de Midlothian
A pocos metros se abre Parliament Square, uno de los rincones más interesantes de la Old Town. Allí se encuentra la estatua del quinto duque de Buccleuch y, sobre todo, el Corazón de Midlothian, un mosaico adoquinado que marca el lugar donde estuvo el antiguo Tolbooth, sede administrativa y prisión desde el siglo XV. Los turistas suelen escupir sobre él por superstición, aunque en origen los habitantes de Edimburgo lo hacían para mostrar su desprecio hacia un lugar asociado a torturas y ejecuciones. Muchos locales aún evitan pisarlo.

Catedral de St Giles
Presidiendo la plaza se alza la Catedral de St Giles, fundada en el siglo XII y considerada la iglesia madre del presbiterianismo. Sus vidrieras son una de las joyas del edificio. Suele abrir de nueve de la mañana a cinco de la tarde durante todo el año, y en verano amplía el horario hasta las siete de la tarde entre semana. La entrada es gratuita, aunque piden un donativo si quieres hacer fotografías.
Antigua sede del Parlamento Escocés
Rodeando la catedral se llega al antiguo Parlamento Escocés, un conjunto arquitectónico que contribuyó a que Edimburgo recibiera el apodo de la Atenas del Norte. El edificio, junto con la biblioteca y los tribunales, forma uno de los conjuntos neoclásicos más elegantes de la ciudad.
James Braidwood y la Mercat Cross
Más adelante aparece la estatua de James Braidwood, fundador del primer cuerpo de bomberos moderno. Bajo los andamios que a menudo cubren la zona se encuentra la Mercat Cross, punto donde se anunciaban proclamaciones reales y se castigaba a los ladrones clavándolos por la oreja. Desde Inglaterra llegaban -y llegan- mensajeros a caballo que tardaban tres días en comunicar noticias como la muerte de un monarca.
Mary King’s Close
Justo enfrente se accede al Mary King’s Close, un conjunto de callejones subterráneos que conservan la estructura y el ambiente de la ciudad del siglo XVII, especialmente durante los brotes de peste. Suele abrir de diez de la mañana a cinco de la tarde, con horarios ampliados en verano, y el precio ronda las veintiuna a veintitrés libras según la temporada. Es una de las visitas más recomendables para comprender cómo era la vida en la Old Town antes de las reformas urbanísticas del siglo XIX. También te digo que quizá no es una visita indicada si vas a Edimburgo con niños, pues se toca el tema de la muerte muy directamente y se sugiere la presencia del fantasma de una niña.

Ayuntamiento de Edimburgo
Al salir de Mary King’s Close aparece el Ayuntamiento de Edimburgo, un edificio que mezcla estilos arquitectónicos de distintas épocas. Su historia es peculiar: fue concebido en el siglo XVII como un gran centro comercial, un proyecto ambicioso que nunca llegó a funcionar. Con el tiempo, el ayuntamiento fue comprando partes del edificio hasta hacerse con él por completo. A simple vista parece tener cinco plantas, pero en realidad cuenta con once, muchas de ellas ocultas bajo el nivel de la calle y conectadas con los pasadizos que se recorren durante la visita al Mary King’s Close.

En el centro de la plaza se alza una estatua ecuestre de Alejandro Magno, aunque su historia es más divertida que heroica. El escultor John Steell la creó por encargo del alcalde, pero cuando la terminó, el ayuntamiento le comunicó que no podía pagarla. Steell se la llevó y regresó tres días después diciendo que, ya que estaba hecha, se la regalaba. El alcalde, encantado, la colocó en la plaza sin darse cuenta de que el artista había sustituido las orejas del caballo por orejas de cerdo, un gesto de venganza que todo Edimburgo conocía.
Museum of Childhood
Continuando por la Royal Mile se llega al Museum of Childhood, un lugar que sorprende tanto a niños como a adultos. No es solo un museo de juguetes de distintas épocas; también alberga máquinas antiguas, muñecas, juegos mecánicos y objetos cotidianos que muestran cómo ha cambiado la infancia a lo largo de los siglos. La entrada es gratuita y suele abrir de jueves a lunes, de diez de la mañana a cinco de la tarde. Aunque tiene una pequeña tienda con réplicas, lo más interesante es recorrer sus dos plantas y descubrir inventos y juguetes que hoy parecen casi imposibles.
The Elephant House
En George IV Bridge aparece uno de los cafés más famosos de Edimburgo: The Elephant House. Es conocido mundialmente porque allí escribió parte de la saga de Harry Potter su autora. Entramos a por un par de cafés para llevar, más por el ambiente que por la bebida en sí. Lo más llamativo del interior son las vistas hacia la Old Town y, sobre todo, los baños. Cada centímetro de sus paredes está cubierto de mensajes de fans, firmas y dedicatorias. No queda un solo hueco libre, lo que convierte el lugar en una especie de santuario improvisado para los seguidores de la saga.

Greyfriars Bobby Memorial
Poco después de dejar George IV Bridge llegamos al Greyfriars Bobby Memorial, situado justo frente al Museo Nacional de Escocia. Es una pequeña fuente coronada por la figura de Bobby, un perro que se convirtió en símbolo de lealtad para toda la ciudad. Su historia es a la vez triste y reconfortante. Bobby era un perro policía que acompañaba siempre al agente que lo cuidaba. Cuando el policía murió, fue enterrado en el cementerio de Greyfriars, y el perro permaneció día y noche junto a su tumba. Los vecinos comenzaron a llevarle comida y a jugar con él, y otros perros callejeros se unieron a él en el cementerio.
Los consejeros de la iglesia presbiteriana de Greyfriars protestaron por la presencia de tantos animales y el alcalde ordenó sacrificar a todos los perros callejeros. A todos menos a Bobby, al que adoptó para salvarlo. A pesar de los años, el perro siguió fiel a la tumba de su compañero hasta que finalmente murió. Los habitantes de Edimburgo quisieron enterrarlo junto al policía, pero la asamblea presbiteriana lo prohibió. Tampoco permitieron enterrarlo en el cementerio de mascotas del Castillo de Edimburgo. Finalmente, Bobby fue enterrado lo más cerca posible, justo en la entrada del cementerio.

George Heriot’s School y las lápidas de Harry Potter
Paseando por el cementerio llegamos a una puerta que impide el paso al George Heriot’s School, un colegio privado del siglo XVII que inspiró a la autora de Harry Potter para crear Hogwarts. Junto a esta puerta se encuentra una de las dos lápidas que llevan nombres que aparecen en la saga. La otra también está en el cementerio, aunque no la buscamos en esta ocasión.
Grassmarket
Al salir del cementerio nos dirigimos a Grassmarket, una plaza amplia que en el pasado fue escenario de ejecuciones públicas. Una gran cruz sobre un montículo en el suelo marca el lugar donde se levantaba la horca. Desde la plaza se pueden ver cinco edificios que se conservan del antiguo West Bow, la calle que conectaba Grassmarket con la Royal Mile.
En esta zona se encuentran tabernas con historias oscuras. Una de ellas es The Last Drop, cuyo nombre hace referencia al último trago de whisky que se ofrecía a los condenados antes de ser ejecutados. Otra es la taberna de Maggie Dickson, una mujer que sobrevivió a su propia ejecución y cuya historia merece un relato aparte.

Victoria Street, la calle más bonita de Edimburgo
Victoria Street, considerada por muchos la calle más bonita de Edimburgo, es conocida por sus edificios de colores que albergan tiendas peculiares, desde comercios de brujería hasta locales de comida que no cierran hasta que se termina el cerdo asado que exhiben en el escaparate. También se encuentra un pub que ha ganado el premio al mejor bar de Gran Bretaña, con una carta de ciento cincuenta variedades de whisky.

Palacio de Holyrood y Arthur´s seat
Al final de la Royal Mile, se alza el Palacio de Holyrood justo a la entrada del pulmón verde de Holyrood Park. Desde los jardines del palacio se abre un paisaje inesperado: colinas verdes, senderos que serpentean entre praderas y un horizonte dominado por la silueta de Arthur’s Seat, el antiguo volcán que se eleva sobre la ciudad. El palacio es la residencia oficial del monarca británico en Escocia y uno de los espacios históricos más representativos de Edimburgo.
Su origen se remonta a la abadía fundada en el siglo XII, cuyos restos en ruinas aún pueden visitarse, mientras que el palacio adquirió su forma actual entre los siglos XV y XVII. A lo largo de su historia ha sido escenario de episodios decisivos, especialmente durante el turbulento reinado de María Estuardo, cuyas estancias se conservan como uno de los espacios más evocadores del recorrido. Cuando el rey se encuentra en Escocia, el palacio permanece cerrado al público, ya que sigue siendo un espacio en uso para actos oficiales.
En cuanto a la parte práctica, la entrada para adultos en 2026 ronda las veintidós libras si se compra online, con tarifas reducidas para jóvenes y mayores, y acceso gratuito para menores de cinco años. Yo te recomiendo comprar esta entrada con audiguía en español. El palacio abre todos los días a las nueve y media de la mañana y cierra a las seis de la tarde durante la mayor parte del año, aunque la última entrada suele ser a media tarde.
Ruta por la Ciudad Nueva de Edimburgo
Conviene recordar que durante siglos Edimburgo solo tenía su casco antiguo, y todo lo que bajaba por los closes terminaba en el llamado Lago Norte, que no era un lago en absoluto, sino un enorme depósito de aguas residuales. Cuando Escocia se unió a Inglaterra para formar el Reino Unido, muchas familias adineradas comenzaron a mudarse a Londres. Para evitar esta fuga de capital, se decidió transformar la ciudad y ofrecer un nuevo barrio más moderno y saludable. Te aconsejo hacer este free tour en español por la Ciudad Nueva para profundizar en su historia.
El Lago Norte fue desecado y en su lugar se construyó la Ciudad Nueva, un proyecto urbanístico del siglo XVIII que se convirtió en símbolo de elegancia y prosperidad. Hoy los Jardines de Princes Street, la estación de Waverley y parte del Museo Nacional de Escocia se encuentran sobre lo que fue aquel lago. Quizá por eso los jardines resultan tan llamativos, como si la ciudad hubiera querido compensar siglos de oscuridad con un espacio luminoso y verde.

Monumento a Walter Scott
En Princes Street se alza el monumento a Walter Scott, escritor nacido en Edimburgo y una de las figuras más influyentes de la literatura romántica. Es el monumento más grande del mundo dedicado a un escritor. Su torre gótica puede ascenderse por casi trescientos peldaños, y desde lo alto se obtienen vistas muy similares a las que se contemplan desde el puente del Museo Nacional de Escocia. El horario suele ser de diez de la mañana a siete de la tarde en verano, y de nueve a cuatro en invierno. La entrada cuesta alrededor de tres libras por persona.
Calton Hill
Para terminar la visita decidimos subir a Calton Hill, un lugar que ofrece algunas de las mejores vistas de Edimburgo. Es una colina repleta de monumentos, entre ellos el Observatorio, el Monumento Nacional y el Monumento a Nelson. Desde allí se contempla la Ciudad Vieja, la Ciudad Nueva y el estuario del Forth, todo en un mismo vistazo. Si vas a hacer una ruta en coche por Escocia, es posible aparcar a los pies de la colina sin demasiadas complicaciones, por lo que puedes hacerlo justo antes de dejar la ciudad. Aunque el estacionamiento es de pago, el precio es razonable.

Dónde comer en la Ciudad Nueva
En la Ciudad Nueva fuimos a un lugar que sabíamos que tenía la cocina abierta a cualquier hora y que además teníamos curiosidad por conocer. Se trata del Standing Order, un restaurante ubicado en George Street 66. El edificio fue en su día un gran banco y conserva parte de su estructura original, lo que lo convierte en un espacio muy llamativo. Abre todos los días desde las ocho de la mañana hasta la una de la madrugada.
Dónde comer en el casco viejo de Edimburgo
Al llegar al hostel pedimos consejo a las recepcionistas para probar gastronomía típica en algún pub. Una de las recomendaciones fue el George IV Bar, situado en George IV Bridge. Es uno de los pocos locales del casco viejo donde los niños pequeños son bienvenidos, algo que sorprende porque en Edimburgo es habitual encontrar carteles en las puertas de algunos restaurantes prohibiendo la entrada tanto a perros como a niños.
Otra opción interesante es el Royal Mile Tavern, en el número 127 de la Royal Mile. Es un local con mucho ambiente, con mesas altas y bajas, una barra amplia y música en directo a partir de las nueve y media de la noche.
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hola raquel.
Primero felicidades para la fabulosa guía, me ha encantado y me gustaría hacerla lo que pasa que tenemos unos inconvenientes, te explico a ver si pudieras ayudarnos, vamos el 19 de septiembre hasta 23 septiembre, el 19 aterrizamos en edimburgo pero a als 12 de la noche, sería dormir y al siguiente dia que es viernes 20, del viernes al lunes incluido tenemos un curso que nos ocupa hasta las4-5 de la tarde y tmb tendríamos hotel, sería mucha paliza hacer los viajes que nos dices y volver a la noche para estar al dia siguiente en el curso.
Acabamos el curso el lunes sobre las 5-6 de la tarde y tendriamos libre hasta dia siguiente martes, que nos sale el vuelvo a las 16:40, ahí ya no tenemos hotel y sería buscar algo.
Si nos puedes aconsejar. muchísimas gracias
Hola Alex, (te contesto lo mismo que al otro comentario) solo si estáis acostumbrados a los tutes, yo haría lo siguiente: El día que llegáis 19 es dormir. El 20 y 21 pleno fin de semana al salir del curso Edimburgo. 22 alquilar un coche y subir hasta St Andrews y Culross que está relativamente cerca y es muy bonito y cargado de historia, y en cuanto salgáis el 23 del curso os da tiempo a subir a la parte sur de las Highlands para entregar el coche al día siguiente. En excursión o bus lo veo más complicado por los horarios. El alojamiento donde nos quedamos nosotros fue una pasada. Échale un ojo porque descansamos genial, el desayuno fue estupendo, y las vistas al lago perfectas. Espero haberte ayudado. ¡Disfrútalo!
Para mí Edimburgo es una de las ciudades con más encanto de Europa, super-recomendable!
Un saludo y Felices Fiestas!
Estamos al 100% de acuerdo contigo Cris. Tenemos muchas ganas de volver para seguir conociéndola. Muchas gracias por pasarte por aquí y Felices Fiestas para ti también.
Esta genial!! ????????????
Gracias Sara, a ver si en 2018 la conoces por fin. Besotes