Ruta costera de Aboño a Candás por la antigua vía de «El Carreño».

Nuestros viajes » Europa » España » Asturias » Ruta costera de Aboño a Candás por la antigua vía de «El Carreño».Senda de Aboño a Candás -Viajeros Confesos¡Hay que ver lo que nos gusta hacer rutas por la costa de Asturias! Los paisajes del litoral asturiano donde el azul turquesa del mar se da la mano con el verde de la frondosidad de los bosques enamora a cualquiera. Si a esto sumamos la peculiaridad de recorrer el antiguo trazado de la vía de «El Carreño»  que hacía la ruta costera de Aboño a Candás, ¡para qué queremos más! Este tren era conocido como «el ferrocarril prodigio de los paisajes asturianos» allá por 1917, Sigue leyendo y toma nota, ⇒ te espera alguna sorpresa para pasar un día perfecto…

A mi me gusta empezar las cosas por el principio, soy muy tradicional, ¡no tengo remedio! Y si el principio es el origen, toca empezar hablando de la historia de «El Carreño». A fin de cuentas, esta ruta existe por él. Un antiguo tren de mineral de hierro que acabó siendo algo similar a los Trenes Turísticos que hoy en día se hacen por el Principado.

Breve historia de «El Carreño»

Foto del Museo del Ferrocarril de Gijón

El 31 de diciembre de 1900 se aprueba en las Cortes el Proyecto de Ley de autorización de concesión, para:

«otorgar, sin subvención del Estado, a la Sociedad Minas y Ferrocarril de Carreño la concesión y explotación de un ferrocarril de servicio particular y uso público que, partiendo de la estación de Aboño, en el ferrocarril en proyecto de Veriña al Musel, termine en Candás, con ramales a las minas de hierro»

Las obras de construcción de la vía se iniciaron en 1902. Debido a la caprichosa orografía del terreno y a las penurias de la empresa tardaron más de 7 años en inaugurar la línea Aboño – Candás – El Regueral. Se vieron obligados a levantar muros de contención  y a perforar dos túneles de sillería revestidos con ladrillos. Fue una obra complicada y costosa para la época.

El 8 de Enero de 1909«El Carreño» hizo su primer viaje cargado de mineral de hierro de manera legal. Digo esto porque se sabe que ya lo hacía pese a no contar con todos los permisos. El 11 de Junio de ese mismo año le concedieron transportar otras mercancías, pese a que seguía siendo un tren minero. Sin embargo, su  reconocimiento como ferrocarril para viajeros no fue hasta el 26 de Junio de 1910. Fue gracias a dos vagones que regaló la «Sociedad Española de Construcciones Metálicas de Beasain». El trayecto que se hacía era Aboño – Candás, siendo muy poco útil ya que hasta Gijón había una buena caminata.

Según los periodistas románticos de la época, la afamada belleza del paisaje se hizo eco entre la población y el 21 de Junio de 1917 se realizó el primer viaje de pasajeros Gijón – Candás. Foto del Museo del Ferrocarril de Gijón

Realmente esto fue posible gracias a que se abrió el Túnel Bajo de Aboño lo que permitía llegar al Puerto del Musel en Gijón y desde ahí conectar con el centro de la ciudad en tranvía. Había 4 viajes diarios entre las dos ciudades. En los periódicos de la época se  decía que era un viaje fantástico, y que pocas poblaciones podrían ofrecer al forastero el encanto de un viaje como ese. Alguna vez oí a los más mayores contar que cuando pasaban por allí se echaban todos al lado izquierdo de vagón para evitar ver los acantilados. Y que muchas veces tenían que bajarse y hacer a pie los tramos más peligrosos, para una vez pasado el peligro volver a subirse. Por suerte para todos, hoy en día podemos pasear cómodamente por la antigua vía del ferrocarril ya que se encuentra en desuso.

Inicio Ruta costera de Aboño a Candás

La ruta la iniciamos en Aboño por proximidad a Gijón, nuestra ciudad de residencia. Pero no solo por eso, sino porque te voy a proponer varios planes para que pases un día redondo por esta zona.

Comenzamos dejando el coche en el acceso a la Playa de Peñamaría junto a la Punta de Aboño. Aquí tengo que ser honesta, la fabrica de la térmica de Aboño que nos queda a la derecha afea mucho el paisaje. Aunque pueda apetecerte, no te aconsejo el baño en esa playa por razones obvias. El camino a seguir es muy evidente, un sendero junto a la barandilla de madera típica de las sendas. Realmente este tramo es el menos atractivo de toda la ruta, pero no tengas prisa, mejora rápidamente.

Tras pocos minutos andando llegamos a la Playa de Xivares. Esta es una de las más concurridas de la zona en verano. ¿El motivo? Hay bares, aseos, salvamento y un gran aparcamiento de pago a pie de playa. Si decides pasar un ratín en Xivares ten en cuenta que desaparece la mayoría del arenal al subir la marea.

El camino continua por un sendero que hay en la ladera izquierda. Está pegado a la zona de duchas, tras pasar la entrada del último merendero. Se sube campo a través. Si estuvo lloviendo o es invierno existe plan B. Este tramo puedes cambiarlo por ir 500 metros aproximadamente por la carretera general hasta la entrada a la urbanización de Xivares. Allí el guarda de seguridad te indicará el camino a seguir,  es simplemente volver al litoral como si te hubieras saltado el núcleo urbano.

Aquí comienza el tramo de «El Tranqueru» – Perlora, fue el más dificultoso para la construcción de la vía. Derrumbes, corrimientos de tierra, desprendimientos que dejaban la vía intransitable una y otra vez. Al final y tras muchos arreglos e intentos se optó por inhabilitar la vía.

Tras cruzar el primer túnel llegamos a la Punta del Regato, aquí la senda tiene un pequeño gimnasio público. También se pasa por la última visera de hormigón armado  del año 1969 que salvaba la vía de  los derrumbes constantes.

A medio camino de El Tranqueru se encuentra el empinado acceso a la playa. Es una de las menos frecuentadas por bañistas ya que solo puedes llegar a pie. Además no hay salvamento, y en marea alta desaparece. En cambio, es uno de los tramos de costa más bonitos que tenemos en Asturias. Si tienes oportunidad, haz coincidir esta ruta con la baja mar. A día de hoy todavía se ven mariscadores faenando entre las rocas. Paisaje, que por cierto, me recuerda mucho al de Zumaia en el País Vasco, solo que aquí no peregrinan los fans de Juego de Tronos y podemos pasear tranquilos.

Otro de los puntos más curiosos es una pasarela de metal verde que a mi, particularmente, me encanta. ¡Da muchísimo juego para las fotos! Esta aquí desde 2013. La construyeron debido a un desprendimiento que dejó a los vecinos de la zona sin saneamiento, ni gas, durante días.

A pocos metros se encuentra la Playa Morís, seguido de otro gran túnel de ladrillo, y otro de metal. Este último es paralelo a la vía que se usa actualmente. Si pasa el ferrocarril de la que estás atravesando el túnel notas como se mueve el suelo.

En estos 2,5km hemos llegado a la Ciudad Residencial de Perlora. Este sitio es un planazo tanto en invierno como en verano. Si hace bueno para ir a la playa, y si hace malo, para recorrer una ciudad vacacional que yo llamo «El Chernóbil Asturiano», ojo, aquí no hay peligro. Simplemente es una ciudad fantasma de los años 80-90. Es un lugar tan peculiar que le voy a escribir un post para él solito, ¡lo merece!

Al salir del túnel se llega al parking de la Playa de Madrebona, es la más grande de la zona, con salvamento, chiringuito, y baños públicos. Nosotros seguimos por el paseo hasta su vecina Playa de Carranques. Se reconoce el camino por una barandilla blanca. Otro lugar que da mucho juego para fotos. Tiene unas sillas giratorias en el acantilado qué son una maravilla. Aquí el paseo nuevo y el viejo se fusionan por momentos. El color del agua en Carranques nada tiene que envidiar a las calas de las Islas Baleares o la Costa Brava, ¡incluso en los días nublados!

Seguimos el camino pegaditos al litoral, puede estar embarrado si llovió porque es de tierra, ¡tierra ROJIZA! (el que avisa no es traidor, eso no lo quitas de una suela blanca ni en 15 lavados). Pasamos la Punta Entrellusa,  y continuamos el sendero hasta llegar a la Playa de Huelgues. Mucho más sombría y pequeña que las otras. Aquí también hay una cafetería y baños públicos que abren casi todo el año.

Llegados este punto nos toca salir por el acceso principal de vehículos a la carretera general AS-239 y girar a la derecha. Llegamos así al paseo que une Perlora y Candás a pie de playa. Si vienes en verano por estos lares, disfrutarás del ambientazo que hay a cualquier hora del día en este pueblín marinero.

En Candás hay varias cosas obligatorias:

  • Comer sardinas en el puerto.
  • Comprar un paquete de marañuelas.
  • Probar los helados de arroz con leche de Helio Hermanos.
  • Callejear por sus pintorescas calles.
  • Subir a la Ermita de San Antonio de Padua y el Faro. (Aquí terminamos la ruta de hoy).

INFORMACIÓN DE LA RUTA:

    • Distancia: 6km de ida. Multiplicar x2 para regresar o usar FEVE y volver en tren.
    • Tiempo: a ritmo de paseo normal, parando para hacer fotos, incluso comer un helado, 3 horas la ida.
    • Señalización: en general buena, hay postes verticales.
    • Apta para: ir con niños y/o mascotas.
    • Servicios: Durante el verano hay wc en las principales playas y en los chiringos. En invierno tan solo en la ciudad de Perlora o al llegar a Candás.

Dónde comer por la zona

Tras 6km hemos llegado al final. Ahora toca dar la vuelta pero, tendrás ganas de comer. Voy a poner 3 posibles planes para comer en función de si haces el trayecto así o del revés:

Llegar a Candás para comer:

  • Llagar de Pola. Ganador de Excelencia en 2016 y 2019. Aquí comimos varias veces con amigos  y genial. Bien es cierto que tiene lista de espera por varios factores; 1º porque es pequeño. 2º porque la actriz Paula Echevarría es candasina, y suele recomendarlo. Y 3º, porque se come muy bien y por ejemplo, el menú del día por semana son sólo 10€.
  • Casa Repinaldo. Nosotros conocemos a Repinaldo de nuestro barrio. Fue el cocinero de un bar exitoso durante años y un día decidió independizarse y crecer en Candás. El caso es que mucha gente del barrio come allí cada semana, creo que con esto lo digo todo. Es ganador habitual de la Sardina de Oro en el «Festival de la Sardina» que se hace cada año en Candás a primeros de Agosto. ¡Así que ya sabes dónde puedes venir a comerlas!

Llegar a Xivares para comer:

  • Si haces el trayecto al revés o has madrugado mucho y ya estás de vuelta, puedes hacer una paella o una parrillada en el merendero de la playa. Ellos te alquilan por 3€ el gas, la paellera o parrilla y el fogón. Tú solo tienes que llevar los ingredientes previamente y después ir a hacer la ruta. Cuestión de organizarse. Puede ser una manera muy «typical spanish» de pasar el día con paella y playa.


Dónde dormir…

Para hacer esta ruta lo ideal es que te alojes en Candás o en Gijón. Yo personalmente, no he dormido en ningún hotel por aquí dada la cercanía a mi casa. Así que creo que lo mejor es ponerte el buscador de OFERTAS ACTUALES


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Ahora te dejo por aquí la carpetina de Asturias donde puedes encontrar más planes o rutas similares a esta:

Guía para recorrer Asturias, Viajeros Confesos

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