El desierto de Wadi Rum es uno de esos lugares que te dejan sin palabras. Considerado por muchos como el más hermoso del planeta, despliega un paisaje dominado por tonos rojizos y anaranjados que parecen sacados de otro mundo. Entre sus montañas de arenisca viven desde hace siglos las familias beduinas, que han pasado de dedicarse al pastoreo a abrir pequeños campamentos donde reciben a viajeros de todo el mundo. Gracias a ellos, hoy es posible dormir bajo un cielo lleno de estrellas, compartir té alrededor del fuego y conocer de cerca una cultura fascinante. Nosotros pasamos dos días conviviendo con una familia beduina y fue una de las experiencias más auténticas y enriquecedoras del viaje.

Alojamiento recomendado en el desierto de Wadi Rum
Nos alojamos en este campamento beduino y la experiencia fue tan buena que lo recomendaríamos a cualquiera que esté organizando un viaje a Wadi Rum. El campamento ofrece lo esencial para sentirse cómodo en pleno desierto: agua caliente en los baños, electricidad durante las horas establecidas, luz suficiente en las zonas comunes, toallas, sábanas y un desayuno sencillo pero más que correcto. Las haimas son modestas, con camas pequeñas pero cómodas, y el ambiente es tranquilo y muy cuidado.
También cuentan con dos espacios interiores con chimenea para resguardarse si refresca o si hay tormenta de arena, además de una zona exterior preciosa donde cenar bajo las estrellas o ver amanecer entre las montañas rojizas. El campamento dispone de aparcamiento propio al que se puede acceder con vehículo particular, algo muy práctico si viajas por Jordania por libre. Todo estaba impecablemente limpio y la familia que lo gestiona —todos hombres, como es habitual en los campamentos beduinos— fue amable y cercana en todo momento. Lo reservamos a través de Booking por unos 60 € la noche, un precio que sigue siendo la referencia aproximada para 2026.
Puedes buscar más alojamientos en el desierto de Wadi Rum en este mapa buscador. Es muy cómodo ver precios por zonas.
Como curiosidad, estábamos al lado del famoso campamento de tiendas burbuja inspiradas en la película Marte. Es un alojamiento espectacular, pero su precio por noche equivale prácticamente al presupuesto de varias noches del resto del viaje. Si puedes permitírtelo, debe de ser una experiencia muy especial.

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Dónde comer en el desierto de Wadi Rum
En nuestro caso, comimos y cenamos siempre en el campamento junto a la familia beduina, y fue una de las mejores decisiones del viaje. El cocinero era un auténtico maestro; de hecho, fue la mejor comida que probamos en toda Jordania. Disfrutamos de dos cenas increíbles: una cena tradicional beduina llamada Zarb —cordero y verduras cocinados bajo tierra durante horas— y otra cena tipo buffet con productos locales fresquísimos. Los tomates y pepinos del desierto tienen un sabor que no se parece en nada a lo que estamos acostumbrados.

Si llevas tu propia comida, no ponen ningún problema. Incluso puedes usar su barbacoa si llevas tu propio carbón o madera. Durante el día bebimos té y agua sin límite, y fueron muy atentos con mis intolerancias alimentarias, adaptando los menús sin dificultad.
Pero si hay algo que recordamos con especial cariño son los desayunos. Somos de desayunar fuerte, y hacerlo allí, en silencio, con el sol asomando entre las montañas rojizas, fue un auténtico lujo.

Si prefieres comer o cenar en otro campamento, tampoco hay inconveniente. Entre ellos se organizan sin problema. De hecho, a la cena beduina vino un grupo de japoneses alojados en un campamento cercano, y pasamos una noche preciosa alrededor de la hoguera, bajo un cielo lleno de estrellas. Eso sí, no esperes encontrar restaurantes ni cadenas de comida rápida en pleno desierto. Para cenar en un establecimiento como tal tendrías que salir de Wadi Rum y conducir hasta Disah, el pueblo más cercano, situado a unos siete kilómetros del centro de visitantes. Allí también hay un pequeño supermercado y una gasolinera.

Qué hacer en el desierto de Wadi Rum
Visitar el desierto de Wadi Rum implica vivir una experiencia que mezcla naturaleza, silencio, aventura y cultura beduina. Antes de empezar, recuerda que es obligatorio pagar la entrada en el Centro de Visitantes de Rum, salvo que tengas el Jordan Pass, en cuyo caso puedes ir directamente al punto de encuentro con tu campamento. Una vez hecho este trámite, comienza lo realmente interesante. Estas son las actividades imprescindibles para disfrutar de Wadi Rum.
Ver el amanecer en las dunas
Comenzamos el día caminando unos dos kilómetros por las dunas para ver el amanecer. Fue un momento mágico. Mientras avanzábamos, el cielo iba cambiando de tonos y las montañas empezaban a teñirse de naranja. Nos sentamos en lo alto de una duna durante casi una hora, en silencio, sintiendo cómo el sol nos calentaba poco a poco. Aunque hay quien hace esta actividad en camello, preferimos caminar; a veces lo más sencillo es lo más especial. Eso sí, conviene salir abrigado porque a primera hora hace fresco. Pregunta en tu campamento a qué hora sale el sol: los beduinos lo saben al minuto.

Hacer rutas por las formaciones rocosas
También dedicamos tiempo a recorrer los alrededores del campamento para ver de cerca las montañas de arenisca y las formas caprichosas que el viento ha esculpido en la roca. Nos pasó como con las nubes: empezamos a ver caras, animales y figuras por todas partes. El desierto es seguro para caminar, siempre que tengas claro el camino de ida y vuelta. Si te despistas, basta con seguir tus propias huellas, aunque si hay viento fuerte pueden borrarse, así que conviene estar atento. Si sales al atardecer, lleva una linterna. A lo largo del día hicimos rutas a distintas horas y comprobamos cómo la luz transforma por completo el paisaje. Incluso nos encontramos el esqueleto semienterrado de un camello, una imagen que nos recordó lo salvaje que es este entorno.


Tour en 4×4 por el desierto de Wadi Rum
Hacer un tour en 4×4 es una de las experiencias más completas y emocionantes de Wadi Rum. Si viajas con un coche de alquiler que sea realmente un 4×4 puedes entrar por tu cuenta, aunque solo lo recomendaría si tienes experiencia conduciendo por arena. En nuestro caso preferimos dejarlo en manos de los expertos y contratamos un tour privado de seis horas con el propio campamento. Fue una decisión acertadísima.

El recorrido nos llevó a rincones que parecen de otro planeta. Probamos el sandsurfing, que en nuestro caso se tradujo en hacer el ridículo con bastante estilo; el beduino se rió tanto que parecía que llevaba desde 1794 sin ver algo igual. Después nos preparó un picnic con vistas a una llanura inmensa donde el rojo intenso del desierto se mezclaba con el amarillo de la arena. Un paisaje que cuesta describir.

Visitamos las Red Sand Dunes, aunque le pedimos expresamente que no bajara con el coche por ellas porque hay gente que se toma demasiadas confianzas con el terreno. También paramos en Little Bridge, un arco de piedra natural pequeño que estaba sorprendentemente lleno de gente, algo que nos chocó porque habíamos pasado el día prácticamente solos. Más adelante llegamos a Um Frouth Rock Bridge, un arco mucho más grande. Subir es fácil si no hay demasiada gente, pero cuando se llena conviene tener cuidado porque hay zonas estrechas junto al borde.
Recorrimos a pie el Khazali Canyon hasta el punto donde ya solo se puede continuar con equipo de escalada. Vimos los Siete Pilares de la Sabiduría, la formación rocosa bautizada así por Lawrence de Arabia, y visitamos la casa donde vivió el famoso arqueólogo y militar, un lugar con uno de los paisajes más impresionantes de todo Wadi Rum. También caminamos por Orange Canyon, donde un grupo de españoles —juraría que de Castilla y León por el acento— se puso a cantar aprovechando la acústica natural del cañón. Todo el mundo se quedó escuchando.
Por supuesto, también visitamos los escenarios donde se rodaron películas como Marte, con Matt Damon, y Aladdín, con Will Smith. El tour privado nos costó 100 JOD, un precio imbatible teniendo en cuenta la duración y la calidad de la experiencia. Comparando antes de viajar no encontramos nada mejor. Incluso si no te alojas en el campamento puedes contratar sus tours, aunque es posible que el precio sea un poco más alto. También ofrecían un tour de cuatro horas por la mañana, pero preferimos el de seis horas para enlazarlo con el atardecer, y fue un acierto absoluto.

Si prefieres llevarlo cerrado desde España te dejo a mano dos opciones:
- Tour en 4×4 por Wadi Rum.
- Tour en 4×4 y noche en el desierto de Wadi Rum. (Este precio es brutal, más barato que lo que nos costó a nosotros).
Ver el atardecer en Wadi Rum
El atardecer en Wadi Rum es uno de esos momentos que se te quedan grabados para siempre. Lo vivimos en silencio, completamente solos, viendo cómo el cielo se encendía en tonos rojos imposibles y, de repente, se apagaba como si alguien bajara un interruptor. Es pura magia, y quien diga lo contrario no ha estado allí. Nuestro guía nos llevó en el 4×4 hasta un punto perfecto para disfrutarlo sin prisas, sin ruido y sin más compañía que las montañas del desierto.
Paseo bajo las estrellas
Después de cenar, uno de los dueños del campamento nos invitó a acompañarlo en su paseo nocturno. Se aleja cada noche para hacer ejercicio, y aprovechó para explicarnos cómo los beduinos se orientan siguiendo las estrellas. Nos enseñó a encontrar el norte, a identificar la fase lunar, a reconocer la estación del año y a localizar los signos del zodiaco. Lo explicó con tanta claridad que lo entendimos enseguida, y nos pareció fascinante que puedan moverse por el desierto de noche solo con estas referencias. Gracias a esa charla comprendimos por qué a Wadi Rum lo llaman el Valle de la Luna: no es por el paisaje, sino porque antiguamente los beduinos lo cruzaban guiándose por el camino que traza la luna en el cielo.
Actividades aéreas en Wadi Rum
Teníamos previsto volar en ultraligero sobre el desierto, pero la meteorología nos jugó una mala pasada y tuvimos que cancelarlo. Aun así, por si tienes más suerte, aquí tienes la información actualizada:
Vuelos en globo
Los vuelos duran una hora y requieren un mínimo de tres personas. El precio es de 130 JOD por adulto y 65 JOD por niño. El punto de encuentro es el Centro de Visitantes de Wadi Rum.
Vuelo en ultraligero
Es un vuelo de una hora sobre el desierto, aunque también puedes elegir duraciones más cortas. Solo sube una persona más el piloto. Los precios van desde 30 JOD por 10 minutos hasta 150 JOD por una hora completa. El punto de encuentro es también el Centro de Visitantes. Solo operan los fines de semana y es necesario reservar con al menos tres días de antelación.
Contacto oficial
Royal Aero Sports Club of Jordan Email: info@rascj.com Teléfono: +962 797 300 299
Recomendaciones para disfrutar al máximo del desierto de Wadi Rum
Pasar al menos dos noches en Wadi Rum es una de las mejores decisiones que puedes tomar. El clima en el desierto es impredecible y puede cambiar en cuestión de minutos. A nosotros nos recibió una tormenta de arena que nos obligó a refugiarnos durante dos horas, seguida de una tormenta fuerte que nos dejó sin estrellas la primera noche. Si esa hubiera sido nuestra única noche, la experiencia habría sido muy distinta. Con dos noches te aseguras margen para disfrutar del cielo, del silencio y de la magia del lugar.
Lleva siempre ropa de abrigo. Por la noche refresca bastante, especialmente si te tumbas al aire libre para ver las estrellas. También es útil para el amanecer y para los trayectos en 4×4, donde el viento puede ser frío. Un sombrero, gorro o pañuelo es imprescindible para protegerte del sol y evitar que la arena se acumule en el pelo. Las gafas de sol también son esenciales, tanto por la luz intensa como por las posibles tormentas de arena.
Una linterna frontal te permitirá hacer pequeñas rutas al anochecer o moverte con seguridad por el campamento. Y si vas a hacer un tour en 4×4, es buena idea comer antes para poder enlazar el final del recorrido con el atardecer, que es uno de los momentos más especiales del día. Curiosamente, suele hacer peor tiempo por la mañana, así que aprovechar la tarde suele ser un acierto.
Para ver el amanecer, si sale a las 06:00, conviene llegar unos veinte minutos antes para disfrutar del cambio de tonos en el cielo. A finales de abril, por ejemplo, amanece sobre las 06:00 y anochece alrededor de las 19:10. Ten en cuenta también que las distancias engañan mucho en el desierto: algo que parece estar a tres minutos puede convertirse en una caminata de cuarenta.
A la hora de elegir campamento, intenta que incluya el transporte desde el Centro de Visitantes. Muchos lo cobran aparte y puede encarecer la experiencia. Y, por supuesto, lleva siempre agua contigo. Mucha. Antes de beber gastarás bastante solo en aclararte la boca porque la arena se cuela por todas partes, especialmente cuando no puedes dejar de sonreír de lo bien que lo estás pasando.

De la soledad del desierto de Wadi Rum nos vamos directos a la capital. En Amán hicimos base las 3 últimas noches…
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Esperamos que el post te haya servido de ayuda para planificar tu viaje. Si tienes cualquier duda, sugerencia o aportación, deja un comentario. Te contestaremos tan pronto como sea posible.
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Hola, Vamos en agosto a Jordania con mi hija de 8 años. Vamos con un circuito y vamos ha hacer noche en uno de los campamentos del desierto. En los mismo campamentos el agua que te dan ¿es agua embotellada? Me da miedo beber agua que no sea embotellada y no siente mal. También saber lo mismo si la leche es embotellada.
Muchas Gracias.
Un saludo.
Hola, Estela.
Pues lo mejor que haces es preguntarle a tu campamento directamente. En el nuestro era embotellada.
Un saludo.
Hola! Voy a Jordania en un par de meses y he dado con vuestro blog. Me encanta! La info muy útil. Una pregunta… el tour de 4×4 es necesario reservarlo con antelación? o se puede hacer allí directamente cuando llegas?
Gracias!
¡Hola, Andrea! Pues conozco viajeros que lo han hecho sobre la marcha, los propios campamentos hacen propuestas al llegar si no lo has reservado previamente.
No obstante, si tienes claro dónde vas a dormir, mi consejo es que lo hables con ellos, así ahorras mucho tiempo y vueltas.
Un saludo.
Hola muchisimas gracias por la ayuda! Y en el campamento que se quedaron hay gente que habla español o ingles para comunicarse y tomar con ellos los tours gracias
Hola Cristina, estate tranquila, hablan un inglés estupendo. Podrás comunicarte con ellos sin ningún problema. ¡Saludos!
Hola! Me llamo Sandra y estaba leyendo vuestro blog sobre Wadi Rum. Primero de todo muchas gracias por la información, es muy útil para poder organizar el viaje. Me gustaría saber si te quedaste con el contacto de la persona que os hizo el tour privado por el Wadi Rum que os costó 40jod.
Un saludo,
Sandra
Hola Sandra, el tour privado por el Wadi Rum lo hicimos con nuestro campamento beduino. Lo recomendamos al 100%
Un abrazo